domingo, 28 de febrero de 2010

CURSO DE GESTION DE RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL DE ASESORIA EMPRESARIAL


Los proximos días 18 y 19 de marzo del 2010.



Dictado por: Dr. F. Xavier Agulló, experto español en Responsabilidad Social,
Socio - Director de ÈTIA y miembro de Forética (entidad emisora de
la norma).
Grupo limitado a 25 personas.
Plazo de inscripción hasta el 16 de marzo de 2010.
Para mayor información http://www.centroempresarialcys.com.ve/eventos.html

viernes, 26 de febrero de 2010

Las verdades y suposiciones sobre la ISO 26000

Desde hace dos semanas el tema de la ISO 26000 ha sido la estrella en los twiters, Blogger y afines, con algunas verdades, otras verdades a medias o suposiciones….......y gracias a la insistencia de mi amigo José Bernardo Guevara de Propaz, me decidí a escribir estas líneas para aclarar alguna de las dudas que pudieran surgir sobre comentarios que han circulado sobre la ISO 26000 desde que se decidió su elaboración

Entre los puntos mas frecuentemente mencionados están:

¿La Norma ISO 26000 será o no certificable?…
A pesar de que en Internet existen al día de hoy existen 127.000 entradas sobre certificación con ISO 26000…La respuesta es NO, la Noma ISO 26000 establece expresamente “Esta norma internacional no es una norma de sistemas de gestión. No es apropiada, ni pretende servir para propósitos de certificación, o uso regulatorio o contractual. Cualquier demanda de certificación, o petición para obtener un certificación, desde la perspectiva de la Norma ISO 26000, se consideraría una tergiversación del propósito e intención de esta norma internacional ”

La ISO 26000 ¿Otro Sistema de Gestión?.....
La respuesta es NO, la ISO 26000 no pretende ser un sistema más de gestión como mencione en la respuesta anterior, la ISO 26000 “proporciona orientación sobre cómo poner en práctica la responsabilidad social en una organización. Incluye orientaciones relacionadas con: el entendimiento de la responsabilidad social de una organización, la integración de la responsabilidad social en toda la organización”

La ISO 26000 no es una norma…
La respuesta es SI, la ISO 26000 es una norma que da lineamientos y por eso se denomina Guía de hecho el documento que acaba de ser aprobado con comentarios sus siglas son DIS (Draft of International Standard) o borrador de Norma Internacional y el próximo paso es el FDIS (Final draft of International Standard) o borrador final de Norma internacional. De hecho la ISO diferencia su documentación técnica en Normas Internacionales (IS), Especificaciones Técnicas (TS), Especificaciones Disponibles al Público (PAS), Informes Técnicos (TR), Guías (sólo Comités de Políticas) y Acuerdos Internacionales obtenidos en Talleres de Trabajo (IWA). Sin embargo existe la percepción de algunos representantes del grupo de trabajo de que por su característica de Guía no debería ser considerada como una norma.

Y más recientemente…

El grupo industria se opone al desarrollo de la Norma ISO 26000…
La respuesta es NO, algunos representantes del grupo Industria y en especial las PYMES consideran que el documento aun no esta maduro para ser aprobado como FDIS ya que “en su estado actual no toma en cuenta las necesidades y preocupaciones de las PYME como parte interesada en el proceso “ pero no se oponen a que esta Norma sea elaborada.

¿En realidad hubo consenso a pesar de que en algunos países algunos stakeholders o grupos de interés votaron no?…
La respuesta es SI, si hubo consenso de acuerdo a la definición de ISO “Consenso es el acuerdo general caracterizado por, ausencia de una oposición sostenida a los aspectos sustanciales de parte de un grupo importante de los intereses involucrados, un proceso que involucra y toma en cuenta el punto de vista de todas las partes interesadas y reconcilia cualquier argumento conflictivo. Consenso no implica necesariamente unanimidad” .

¿Algunos Institutos nacionales de Normas están violando los acuerdos con la ISO al elaborar Normas Nacionales?…
La respuesta es NO, el DIS de la norma establece expresamente “Esta norma internacional no pretende prevenir el desarrollo de normas nacionales que sean más específicas, más exigentes o de otro tipo”.

¿Cual es la próxima etapa?

Una vez que el grupo de trabajo considere los comentarios al documento DIS pasara a su etapa de FDIS lo cual se considera un documento prácticamente aprobado como Norma Internacional. Esta discusión la realizara el IDTF (Grupo integrado de redacción) el próximo marzo en Ciudad del Cabo, Sur África para ser presentado en la última reunión del Grupo de trabajo que se realizara en mayo de este año en Copenhagen.

Ing. Perla Puterman S.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Proyecto de norma ISO 26000

Proyecto de norma ISO 26000

ISO 26000 es el borrador de norma propuesto para la guía sobre responsabilidad social. Este proyecto de norma está progresando a través de las etapas finales de los procedimientos de la redacción de de la ISO. Esta norma en su estado actual no toma en cuenta las necesidades y preocupaciones de las PYME como parte interesada en el proceso.

El Sr. Sebastiano Toffaletti es el experto designado por NORMAPME para seguir estos desarrollos. El Sr. Toffaletti ha estado involucrado en el grupo de trabajo de redacción de esta norma ISO de orientación desde 2006 y ha contribuido activamente al fomento de la adaptación de esta norma a las necesidades de las PYME.

Las principales cuestiones de interés para las PYME surgen en primer lugar con la suposición errónea de que las grandes empresas y PYME pueden ser tratados como un solo actor con las mismas necesidades y preocupaciones. En segundo lugar, es evidente que la representación de las partes interesadas a través de las delegaciones nacionales del Grupo de Trabajo de la norma ISO SR es bastante desequilibrada, el proceso es, pues, antidemocrático. En tercer lugar, el proceso permite la participación de consultores a pesar de tener un conflicto de intereses explícitos con la normalización.

Las PYME se verán afectadas negativamente por esta norma en caso de aprobarse. Debido a su longitud, complejidad y falta de contenido relevante, las PYME simplemente no estarán en condiciones de adaptar las recomendaciones propuestas en la norma. Vale la pena señalar las PYME representan el 99% de los usuarios comunes.
NORMAPME calls for:

el reconocimiento de las PYME como un agente interesado
Rechazo de la DIS en curso sobre la base de que no aborda las necesidades de las PYME
una mayor vigilancia en el nombramiento de las personas con conflicto de intereses
debe abordarse el déficit en la representación de los actores
una mayor participación y consideración de las PYME como usuario y beneficiario de la norma
el desarrollo de las guías de organismos nacionales de normalización y de asociaciones de PYME sobre la aplicación de la norma con el examen por el tamaño, ubicación y tipo de actividad comercial
Para un análisis más a fondo de la cuestión, por favor, vea el borrador de la posición de NORMAPME sobre la norma ISO DIS 26000 - Orientación sobre la responsabilidad social acompañado de un proyecto de comentario de las propuestas sobre el texto actual del proyecto de norma. Estos documentos se han distribuido para su comentario y sugerencia. NORMAPME considera de gran valor los comentarios y respuestas recibidos de sus miembros y partes interesadas.

Para más información, póngase en contacto con Sarah Burke (s.burke@normapme.com) o con Sebastiano Toffaletti (s.toffaletti@normapme.com, Tel: +32 2 2820530).

Fuente: http://www.normapme.com/spanish/sec_csr-es.htm

miércoles, 3 de febrero de 2010

ISO 26000 para PYMES

Mientras hasta este momento los Comités espejos de Suecia, Canadá y Costa Rica manifiestan la aprobación al DIS de la ISO 26000 Guía de Responsabilidad Social, la Asociación de Normas para las pequeñas y medianas empresas NORMAPME envían un comunicado que informa lo siguiente:

To: National ISO member bodies – mirror committees of ISO TMB/WG SR
Brussels, February 1st 2010
Prot. 026/10/SB
Re: Upcoming vote on ISO 26000 (DIS)

Dear Sirs,
By means of introduction, NORMAPME is the European association of SMEs for Standardisation. It is supported financially by the European Commission to represent the interests of 12 Million SMEs in the area of standardisation, and it is worth noting that SMEs represent 99% of enterprises in Europe and are the largest group of potential users of standards.
NORMAPME is actively involved in this ISO project as a D-Liaison organisation which does not hold the right to voice its position.
NORMAPME promotes the use of all kinds of standards by SMEs, however NORMAPME underlines that such standards must be SME friendly and of foreseeable benefit and relevance to SMEs.
Despite the good intentions and progress evident in the ISO 26000 draft standard, NORMAPME remains critical of this ISO project and does not support the approval of the text in its current form on the grounds that greater recognition is required of the specific reality of SMEs as final users of the standard. Obstacles to the implementation of ISO 26000 by SMEs arise especially in issues such as the volume of the text, its language and tone, guidance on handling issues regarding “sphere of influence”, and the lack of relevance to small enterprises of all core subjects.
The main issues of concern to SMEs arise firstly with the misleading assumption that large enterprises and SMEs can be treated as a single stakeholder having the same needs and concerns. Small enterprises do not have the extent of resources at their disposal as large businesses nor do they operate under the same articulated management structure. Social responsibility requires a different approach for SMEs which engage directly and on a personal level with their stakeholders toward the resolution of SME specific issues which arise, as opposed to that of larger multinational enterprises whose stakeholder interaction is largely anonymous due to the global dimension of its operations.
Secondly, it is worth pointing out that NORMAPME is the only SME representative body which has been involved in the ISO standard drafting process. We are sure that the interests of SMEs on other continents are not really different to those in Europe, but as they are not involved, the participation of SMEs is doubted to be sufficiently balanced so as to be a reflection of reality.
Thirdly, it is evident that stakeholder representation via the national delegations to the ISO SR Working Group is significantly unbalanced; the process is thus rendered undemocratic.
In short, only 28 of 81 countries have a representative of the six stakeholder groups allocated to their six person delegation to the ISO working group. This means that 65% of delegations are incomplete and thus not a true representation of their country. European Office of Crafts, Trades and Small and Medium-sized Enterprises for Standardisation Bureau Européen de l'Artisanat et des Petites et Moyennes Entreprises pour la Normalisation Europäisches Büro des Handwerks und der Klein- und Mittelbetriebe für die Normung With the financial support of the European Commission 4, Rue Jacques de Lalaing –B-1040 Brussels Tel: +32 2 282 05 30 - Fax: +32 2 282 05 35 - Email:info@normapme.com - internet: http://www.normapme.com
Fourth, the process allows for the participation of consultants even though they have an explicit conflict of interest with the standardisation. Although experts with conflicting interests are formally excluded by the WG rules, the absence of control has allowed participation of these actors, particularly in the stakeholder groups of SSRO (i.e. service, support, research and other) and Industry.
Many consultants are CSR professionals who make a business out of selling advice on standards compliance to companies, especially SMEs. While being involved in the standardisation process these consultants may exercise their influence to be able to capitalise on the complexity of the document and assist users in its interpretation.
An explicit conflict of interest arises in cases where consultants identify themselves as SMEs and hence distort the process promoting their views as though they were a prospective standard user.
Such actors have considerable influence in the process, and as has been seen during the drafting of ISO 26000, prominent positions in the Working Group management structure have been occupied in this manner.
To conclude, SMEs will be affected negatively by this standard if approved. Due to the document’s length, complexity and lack of relevant content SMEs will simply not be in a position to adapt the recommendations proposed in the standard.
On the grounds of the argument outlined above NORMAPME strongly encourages that your organisation takes the mentioned arguments into account when voting on this version of the draft international standard. We are convinced that working on a second DIS will provide an opportunity for work to be continued on the document toward the attainment of a text which is more utility driven and considerate of SME needs. We are convinced that this is in the best interest of the future acceptance of the guidance standard by SMEs.
Yours sincerely,
Loucas Gourtsoyannis,
Director of NORMAPME

miércoles, 27 de enero de 2010

¿Certificación de la ISO 26000?

Quiero agradecer a Perla que abra el espacio para la discusión sobre la posibilidad de que la Guía ISO 26000 sea objeto de procesos de certificación. El que importantes organismos empresariales internacionales manifiesten su preocupación al respecto nos hace creer que hay intenciones en ese sentido, si bien el tema no aparece oficialmente en la agenda reciente de noticias de la organización; sí se ha planteado en cambio, a nivel local, por cuenta de algunas entidades de normalización. Me gustaría proponer una reflexión al respecto desde tres ángulos diferentes: el ético, el formal y el informal.


En el primer caso, no parece fácil explicar que un documento que desde el comienzo se ha manifestado en contra de la certificación y de la posibilidad de erigirse en barrera comercial, ahora dé un giro de 180° para ubicarse justamente en la posición contraria.

Desde el punto de vista formal, uno de los principios rectores en el desarrollo de normas es el consenso, que se considera inexistente en presencia de “oposiciones sostenidas” de alguno de los stakeholders. Si esa es la postura de los representantes de la industria, como parecen sugerirlo las comunicaciones recientes, ¿cuál es el futuro del debate?

Finalmente, desde la perspectiva informal, independientemente de la forma como se concrete un proceso de certificación a la sombra de la Guía ISO 26000, bastaría con que una empresa debidamente posicionada en el mercado decidiera tomar una decisión en tal sentido y darle publicidad, para que se inicie la cadena de certificaciones en el mercado. Entonces, todos los cuestionamientos formales pasarían a un segundo plano y el asunto sería en adelante un problema de competencia y competitividad.

No podemos desconocer el liderazgo que ha asumido ISO en la materia, que se refleja en su capacidad de convocatoria de los principales actores del escenario social en el mundo entero. Cabe por tanto preguntarse si no corre el riesgo de dar al traste con todo el proceso al promover –aunque sea tácitamente- la posibilidad de las certificaciones, y lesionar con ello su propia credibilidad. ¿No sería más bien la oportunidad para una revisión estratégica de las nuevas perspectivas de canalización del diálogo social a gran escala?

De la forma como la ISO gestione este debate dependen muchas y muy importantes consecuencias de orden político y social, en momentos en que los principales organismos multilaterales son fuertemente cuestionados por la pérdida de su capacidad operativa, mientras se hace más patente la necesidad de una intervención efectiva de su parte a nivel mundial.

Juan David Enciso Congote
http://www.empresaydesarrollo.blogspot.com/

martes, 19 de enero de 2010

Cámaras empresarias internacionales critican duramente a la ISO 26000

Cámaras empresarias internacionales critican duramente a la ISO 26000

Importantes organizaciones empresariales internacionales enviaron en noviembre último una dura carta a la Secretaría Genera de ISO en la que manifiestan una “honda preocupación” por el proyecto de norma y consideran “muy poco probable que se generalice su aplicación en el sector privado”. Los empresarios consideran que el texto resulta “demasiado complejo y de difícil lectura” y que “no se aplica a todo tipo de organizaciones y está claramente centrado en grandes empresas”. En su visión, si se mantiene este borrador el documento “gozará de poca aceptación, lo cual supondría una importante decepción, habida cuenta del tiempo y los recursos dedicados”. La carta de las patronales agrega que “la dificultad para entender y aplicar la guía disuadirá a las organizaciones de tan siquiera abordar la cuestión de la RSE”. El texto advierte también sobre “otro problema grave, que es el de la generalización del uso indebido de la ISO 26000 con fines de certificación”. Además, consideran que “dado que el beneficio principal de la ISO 26000 es de carácter social y no comercial, la versión final debería distribuirse gratuitamente en formato electrónico y con un precio muy reducido en formato impreso”. La carta está firmada, entre otros, por la Cámara de Comercio Internacional, la Organización Internacional de Empleadores, el Consejo de Empresas de la OCDE y la Asociación Europea de PYME.

“Somos conscientes de que la ISO está sometida a una presión considerable para finalizar la ISO 26000. El proceso del Grupo de Trabajo ha sido largo y difícil y nosotros, al igual que otros muchos, estamos deseando que finalice. Pero el principal objetivo no es simplemente finalizar el documento, sino elaborar unas orientaciones que sean útiles para la práctica de la responsabilidad social en todo tipo de organizaciones, según lo solicitado por el Comité de Gestión en la propuesta de tema de estudio que se presentó en Nueva York”, sostiene el documento.

“Esto requiere que el propio documento sea fácil de entender y que incluya recomendaciones que la mayoría de los destinatarios puedan asociar a sus actividades habituales sin necesidad de la asistencia de partes ajenas a la organización como pudieran ser auditores o consultores”, agregan los empresarios en la misiva que fue enviada con copia a la Secretaría Técnica de la ISO 26000 que lideran Suecia y Brasil.

El texto plantea también el “grave problema” de la generalización del uso indebido de la ISO 26000 con fines de certificación. A pesar de que en el texto se afirma claramente que la 26000 “no se ha concebido ni resulta apropiada para fines de certificación” y que “cualquier oferta de certificación, o solicitudes para obtener la certificación, supondría una interpretación errónea de la intención y el objetivo de la norma", una simple búsqueda en Internet de las expresiones “ISO 26000 certification” e “ISO 26000 audit” da lugar a más de 70.000 y 5.000 resultados, respectivamente, que son en su inmensa mayoría ofertas para la prestación de este tipo de servicios.

“Esta actividad "prohibida" de certificación y auditoría sólo puede servir para dañar la credibilidad de la ISO, socavar la utilidad prevista del documento y, en último término, crear resentimiento en la comunidad de usuarios”, advierten.

Los firmante, activos participantes del proceso, son Jean Rozwadowski, Secretario General de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), Antonio Peñalosa, Secretario General de la Organización Internacional de Empleadores (OIE), Tadahiro Asami, Secretario General del Consejo de Empresas de la OCDE (BIAC), Hans Werner Müller, Presidente de la Asociación Europea de PYME (NORMAPME), Ross Wraight, Presidente de la Federación Internacional de Usuarios de Estándares (IFAN), Richard Sykes, Secretario Ejecutivo de la Asociación Internacional para la Conservación Ambiental de la Industria del Petróleo (IPIECA) y Charles Bowen, Director Ejecutivo de la Asociación Internacional de Productores de Gas y Petróleo (OGP).

La carta está dirigida a Jacob Holmblad y Michael A. Smith, Presidente y Secretario del Comité de Gestión Técnica (TMB) de la Organización Internacional de Normalización (ISO) y tiene copia a los funcionarios de la ISO 26000 Rob Steele, Secretario General, Jorge E.R. Cajazeira, Presidente, ISO/TMB WG SR, Staffan Soderberg, Vicepresidente, ISO/TMB WG SR y Jonathon Hanks, Coordinador del WG SR IDTF

Dos meses atrás ComunicaRSE se había hecho eco de una carta del Representante del Secretario General de la ONU para Asuntos de Derechos Humanos y Empresas Multinacionales, John Ruggie quien encontraba "incoherencias en ciertos enfoques del borrador" al vincular la responsabilidad social a un concepto tan ambiguo y manipulable como la “esfera de influencia”.

Dicho concepto también es criticado por el sector privado. Uno de los párrafos de la carta, que tiene fecha del 24 de noviembre de 2009, sostiene que "el excesivo énfasis en temas tales como las cadenas de suministro y las esferas de influencia", pone de manifiesto que la orientación facilitada no se aplica a todo tipo de organizaciones sino que está claramente centrado en grandes empresas.

Enero de 2010

Fuente: ComunicaRSE

http://www.comunicarseweb.com.ar/biblioteca/noticias-09/1124.html

viernes, 4 de diciembre de 2009

Empresas ven ventaja competitiva en la responsabilidad social

Comunicados de prensa
02-dic-2009
Empresas ven ventaja competitiva en la responsabilidad social
Más de 800 participantes en cita del BID sobre responsabilidad social de la empresa
Con más de 800 participantes y la presentación de numerosos casos en los que se muestra que actuar con responsabilidad social puede traer a las empresas mayor rentabilidad, se cumplió hoy el primer día de la VII Conferencia Interamericana sobre Responsabilidad Social de la Empresa, “Afrontando Retos con Responsabilidad”, en la ciudad de Punta del Este, Uruguay.
El evento anual del Banco Interamericano de Desarrollo es organizado por el Fondo Multilateral de Inversiones del BID, y este año se realiza junto al Gobierno de Uruguay y la asociación empresarial DERES, que agrupa a las empresas uruguayas activas en responsabilidad social de la empresa.
La nutrida agenda de sesiones de la conferencia ha enmarcado este año la discusión en torno a los nuevos desafíos de alcance global que enfrenta el sector empresarial, como la crisis financiera global y el cambio climático, junto a temas permanentes de la responsabilidad social de la empresa, como la competitividad y la reducción de la pobreza por medio de la inclusión económica.
Las empresas socialmente responsables no sólo ayudan a mejorar la calidad de vida en los países de la región, sino también se vuelven más competitivas, dijo el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, al inaugurar la conferencia junto al ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Alvaro García, y el presidente de DERES, Bolívar Conti.
Los casos presentados subrayaron sus palabras. Bancoestado de Chile, BAC Credomatic de Costa Rica y Banco Central del Uruguay mostraron cómo dar educación financiera a los clientes puede ayudar a reducir el riesgo por sobreendeudamiento de los sectores más vulnerables de la población. Microsoft y Partners for the Americas mostraron su experiencia utilizando el fútbol como herramienta para el empleo, mientras Avina, la Fundación Kellogg y Streetfootballworld mostraron la red de alianzas que ha permitido convertir al fútbol en herramienta del desarrollo.
Donantes europeos, organismos públicos de países de la región e Intel mostraron el carácter instrumental de las alianzas estratégicas para hacer frente a problemas sociales. PepsiCo presentó estudios de la huella de carbono a nivel de sus productos, y cómo ellos le están ayudando a diseñar una respuesta.
El FOMIN lanzó una guía de aprendizaje para implementar acciones de responsabilidad social en pequeñas y medianas empresas (PyMES) Basada en la experiencia de más de 700 PyMES que ya han puesto en marcha tales acciones, la guía es una referencia práctica validada por instituciones académicas de prestigio y organizaciones empresariales que promueven la responsabilidad social en América Latina y España.
En sesión plenaria se analizó la responsabilidad social de la empresa como herramienta de competitividad en el marco de la crisis financiera global. Allí se enfatizó en la necesidad de incorporar mejores prácticas en materia de transparencia, gobierno corporativo, estándares laborales y gestión medioambiental.
“La situación por la que atraviesa la economía mundial nos está enseñando algunas cosas”, dijo el presidente del BID, “como la necesidad de promover la transparencia y la rendición de cuentas en las operaciones empresariales”.
Beneficiar a la sociedad ayuda a las empresas a tener una mejor aceptación para sus productos, agregó Moreno, las hace más competitivas y reduce sus riesgos. “Ser responsable es rentable”, concluyó, “y las empresas lo saben”.
Disponible también en: English
http://www.iadb.org/news/detail.cfm?Language=Spanish&id=6023