viernes, 13 de diciembre de 2013

Valor compartido sí, ¿pero con quién?

Valor compartido sí, ¿pero con quién?

Desde este largo auto-exilio del mundo de la RSE - por razones laborales- he venido observando muy de cerca los “nuevos modelos” que han surgido para competir y restarle importancia a la responsabilidad social, y colocarla como un concepto fuera de moda o limitado.
Entre estos modelos esta “El valor compartido” de Michael Porter y Mark Kramer, quienes con su teoría del valor compartido,  en su artículo publicado enero de 2011 en el Harvard Business Review “Creación de Valor Compartido: Como reinventar el capitalismo y desatar una oleada de innovación y crecimiento” pretender presentar,  como bien lo dice Antonio Vives en su artículo “Crear valor compartido o compartir el valor”[1],   ¡La solución a los problemas del mundo!
En un evento reciente en Colombia llamado Foro Mundial de Creación de Valor Sostenido[2], Porter mencionó que “El término RSE es un concepto genérico mientras que el valor compartido es algo único y diferente para cada compañía".
Acá surgen algunas preguntas: ¿único en qué? ¿Diferente por qué?, ¿es que la RSE no es única? Y ¿Es que para cada empresa la RSE no es única? ¿O es que existe una camisa de fuerza para la RSE?
Si nos vamos a las definiciones, El concepto de valor compartido, de acuerdo a Porter y Kramer puede ser definido como las políticas y prácticas operativas que incrementan la competitividad de una compañía desarrollando simultáneamente condiciones económicas y sociales en las comunidades donde las empresas tienen el asiento de sus negocio[3], mientras que la responsabilidad social[4], es la responsabilidad de una organización ante los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan en la sociedad y el medioambiente, a través de un comportamiento transparente y ético que:

·         Contribuya al desarrollo sostenible, incluyendo la salud y el bienestar de la sociedad
·         Tome en consideración las expectativas de sus partes interesadas
·         Cumpla con la legislación aplicable y sea coherente con la normativa internacional de comportamiento; y  esté integrada en toda la organización y se lleve a la práctica en sus relaciones

Entonces,  ¿si comparto valor, no me responsabilizo por lo que hago o no hago ante mis empleados, proveedores, consumidores, clientes y el medio ambiente?  ¿Y la ética, que pasa con la ética?, las leyes, así sucesivamente…
En una entrevista reciente con Andrés Oppenhaimer[5] , para ser más exacta en septiembre de este año, Mohamed Junus reiteró en varias oportunidades que los conceptos de filantropía y responsabilidad social han sido superados por las “empresas sociales”, y mencionaba que la responsabilidad social comenzó como la repartición de lo sobrante a fin de año en forma de caridad, pero que dicho concepto se fue comercializando y ese dinero destinado a la “responsabilidad social” se destino a construir una imagen de las empresas.
Y la gota que rebozo el  vaso fue cuando leí en twitter la frase: “CSR is Dead – Long Live Social Intrapreneurship”[6] lo cual traduce la RSC está muerta, larga vida a la capacidad emprendedora dentro de la empresa.  Estas afirmaciones, como la de Porter y  de Junus,  y otras tantas que he podido leer, me hicieron reflexionar y me di cuenta una vez más que todavía no se ha entendido el concepto y la importancia de la responsabilidad social.
Personalmente considero que la responsabilidad social va mucho más allá de compartir valor,  o de crear una empresa responsable, y por supuesto de la caridad y de la filantropía, no nos olvidemos que las organizaciones,  por no limitarla a las empresas, tienen una responsabilidad no solo con la sociedad sino con los empleados, con los clientes, con los consumidores, con los proveedores, con el gobierno  y hasta con el medio ambiente.
Además con la situación actual que vivimos, guerras civiles, fenómenos naturales de magnitudes nunca vistas, que  generan un aumento cada vez mayor de la pobreza, hacen que la responsabilidad social sea cada día más necesaria e  importante.
Con todo esto dándome vueltas en mi cabeza y pensando en el tiempo que he invertido en entender la responsabilidad social (desde que asistí por primera vez en el 2004 a la primera reunión en Suecia para discutir si la ISO  hacía o no una norma de responsabilidad social), decidí retomar el #RSECHAT y  se  me ocurrió la idea de hacer una edición especial el 17 de diciembre, sobre Valor Compartido Versus Responsabilidad Social*, teniendo como invitado nada menos y nada más que a Antonio Vives, alto defensor de la responsabilidad social  y uno de sus promotores en Iberoamérica. Creador, entre otras tantas cosas,  de las Conferencias Interamericanas sobre RSE;  evento que lograba reunir a la crema innata de la responsabilidad social en América y que  lamentablemente ya no se realiza más.
Antonio además de darnos “Una mirada crítica a la responsabilidad social en Iberoamérica” Volumen I y II como se titula su libro, se ha convertido en un crítico de la teoría del Valor compartido (recomiendo sus artículos al respecto) http://www.cumpetere.blogspot.com/ y en un defensor de la responsabilidad social.
Lugar Twitter
El Hashtag  será: #RSECHAT 

Los horarios son:   11:30 Venezuela, 13:00 Argentina y Chile, 14:00 Brasil, 17:00 España, 11:00 Colombia y Perú, 10:00 México y Centro América



Ing. Perla Puterman S.
@FRSIberoamerica