sábado, 10 de mayo de 2014

¿Estamos a punto de asesinar la Norma ISO 26000?




Si yo hubiera escrito un artículo de la revisión de la ISO 26000, no hubiese sido tan asertiva como lo ha sido Paul Davies en el artículo que publico a continuación y el cual comparto plenamente….

En los últimos 25 años, hemos sido testigos de una revolución del pensamiento alrededor de las obligaciones de la sociedad, la rendición de cuentas, la responsabilidad compartida, la confianza y lo que nosotros como sociedad queremos y legítimamente esperamos del  comportamiento de las empresas. La aparición de la norma ISO 26000 se ha alineado con este cambio en las expectativas; su  objetivo es proporcionar una guía conceptual para el desarrollo de nuevos  enfoques y nuevos modelos de gobernanza de la organización, la sostenibilidad, la transparencia y la inclusión que contribuyen al desarrollo sostenible y toman en cuenta los intereses de las partes interesadas.
Esta Norma,  está a punto de someterse a su primera revisión desde que se publicó por primera vez hace cuatro años, y transcurrida más de una década después de su concepción.  ¿Cuál podría ser el impacto de esta revisión en una norma única y pionera en la responsabilidad social y la sostenibilidad?
Orientación (Guía) en lugar de requisitos
La idea del "concepto de orientación”  es lo que distingue a la norma ISO 26000 de otras normas ISO, más conocidas. La ISO 26000 no es una norma técnica ni una norma de gestión, inclusive, tampoco es un marco para  administrar la responsabilidad social, ni está centrada  en grandes corporaciones per se. No pretende ser prescriptiva o establecer requisitos; más bien pretende fomentar y guiar el pensamiento, conceptualizando y facilitando  la comprensión de las organizaciones de su rol en relación con la responsabilidad social (1)  y la forma que a su vez afecta al desarrollo sostenible.
En su forma actual la ISO 26000 no establece  requisitos específicos, sino que se basa en recomendaciones, orientación y el contexto. En la actualidad, no es para fines de certificación por segundas o terceras partes (aunque algunas organizaciones oportunistas ya han emitido «certificados» con la ISO 26000, en forma incorrecta y bastante equivocada). Su aceptación mundial desde 2010 ha sido difícil de medir, en parte debido a que no es una norma de certificación, por lo tanto  no hace distinción de las organizaciones que la han adoptado en su totalidad o parte de ella.
El proceso de revisión de la norma ISO 26000
La primera edición tomó ocho años efectivos para completar - un largo período de gestación que no sólo refleja los esfuerzos de la ISO para tener un verdadero proceso de desarrollo inclusivo y multistakeholders, sino además el gran desafío de desarrollar una guía bien lograda que trata de captar, condensar y simplificar en una forma asimilable los conceptos y la implementación de la responsabilidad social. Según algunos,  el proceso de desarrollo de la norma ISO 26000 fue bastante dinámico, con puntos de vistas diferentes  expresados sobre una base regular y ruidosa entre los 450  miembros efectivos del grupo de trabajo (que de alguna forma discutían una y otra vez sobre una misma frase). Las normas ISO se revisan normalmente en un ciclo de tres a cinco años; la próxima revisión de la norma ISO 26000 fue programada para el 2013, y el proceso se ha iniciado en varios países, entre ellos Australia, con los aportes iniciales facilitados por los organismos nacionales de normalización, tales como de “Standards Australia”. La revisión en sí, aunque a tiempo, necesita asegurarse de que algunas de las innovaciones claves en el desarrollo y aplicación de la norma ISO 26000 se conserven. En particular: 
  1. La ISO 26000 debe ser capaz de continuar evolucionando y debe tomar en consideración las ideas y los marcos "nuevos y emergentes", en vez de encerrarse en las ideas  y conceptos actuales;
  2. La ISO 26000 no debería ser encajonada  en una norma tipo sistema de gestión riguroso que establezca criterios rígidos  para lo que constituye la responsabilidad social o la forma en como esta ha de ser implementada en una organización; y
  3. La norma ISO 26000 debe permanecer en la forma de una "norma no certificable" a fin de evitar las posibles consecuencias de la certificación “de-valla”, la intención y el valor de la misma, y al hacerlo, también retrasar potencialmente, el impulso en torno a la responsabilidad social y el desarrollo sostenible.
Consideremos ahora cada uno de estos puntos.
La necesidad de la norma ISO 26000  de evolucionar y tener en cuenta en forma continua  las nuevas y emergentes ideas.
En los doce años transcurridos desde que la ISO 26000 fue concebida por primera vez, ha habido una significativa  evolución en la discusión en torno a los conceptos de responsabilidad social, sostenibilidad, valor compartido, retorno social de la inversión, los marcos de rendición de cuentas, el gobierno corporativo, la ética y el aseguramiento no financiero, para mencionar algunos. No hay ninguna razón para pensar que esto va a disminuir en el corto plazo. Todavía estamos en medio de la definición de los temas que sustentan la responsabilidad social y el desarrollo sostenible, tanto en el mundo desarrollado como en el mundo en desarrollo. Hemos tenido al menos una de las más grandes crisis éticas haciéndose pasar por una crisis financiera. Y seguimos siendo confundidos  por la incapacidad de los gobiernos y corporaciones para frenar la ola de fracasos importantes, y muy públicos,  de gobernabilidad.  Para  mí, la verdadera fuerza de un documento ISO tipo "orientación" es la flexibilidad que ofrece para capturar, considerar, reflexionar y promulgar ideas nuevas y emergentes en lugar de institucionalizar el pensamiento actual en un marco normativo o dogmático.  He trabajado con otros documentos  ISO de "orientación" en el campo de las mejores prácticas en las ensayos  y  calibración (Guía La ISO 25) por más de una década antes de que se convirtiera  en una Norma ISO de requisitos (ISO / IEC 17025). El documento de orientación fue altamente eficaz para los usuarios en el mercado,  para aplicar las mejores prácticas y al mismo tiempo conservar la flexibilidad que se requiere  para evolucionar y madurar igual que maduraron y evolucionaron las ideas de la industria. Creo que el resultado fue mucho mejor, más razonado y más robusto a largo plazo que una norma, un punto clave que se debe considerar en la actual revisión de la norma ISO 26000.
Una norma de requisitos estilo 'sistema de gestión "no va a funcionar para la norma ISO 26000
Antes de ir más allá en este punto,  quiero que quede claro que yo no soy anti-normas de sistemas  de gestión, yo he trabajado en un alto cargo en normas y certificación para un organismo nacional de la industria durante una buena parte de 20 años y he visto el nacimiento y la adopción generalizada de dos de las series más conocidas de las normas de gestión en uso hoy en día - ISO 9000 e ISO 14001. Aunque sus beneficios son evidentes para muchas organizaciones, también he visto cómo se pueden aplicar y utilizar de manera inapropiada  en el mercado. También estoy consciente de los resultados de investigaciones que cuestionan la relación causal entre la implementación del sistema de gestión y las mejoras en el desempeño organizacional.
Pero, apartando esto, ¿es la ISO 26000 una candidata adecuada para convertirse en una norma de sistema de gestión?  Desde un sentido práctico, mi respuesta es no.  La ausencia de requisitos en la norma ISO 26000 significa que es imposible para una organización ser certificada contra ella, ya que no puede establecerse la conformidad.  Más importante aún, desde una perspectiva de 'valor agregado', para mí es aún un NO mayor. Simplemente, es demasiado pronto tanto en la vida de esta norma como en las ideas o  formas de pensar,  que todavía están evolucionando en torno la responsabilidad social y el desarrollo sostenible, para iniciar el “encajonamiento” en requisitos para "gestionar" la responsabilidad social,  con el fin de lograr el desarrollo sostenible. Como Adrian Henriques señala en su revisión de la Norma ISO 26000 y el desarrollo sostenible, "No está claro si, en caso de que la ISO 26000 hubiera sido una norma de sistema de gestión, esto habría conducido a una mayor responsabilidad social y mejores resultados del desarrollo sostenible. (2)
Tratar de reformular la intención de la ISO 26000 como el manejo de un ejercicio de “marcar la casilla” es estrangularla, tanto desde el punto de vista de permitir un mayor desarrollo material de sus fundamentos, como de permitir a las organizaciones interpretar y aplicar su contenido a su propio y único contexto.
Una forma segura de acabar con la intención y el potencial de la ISO 26000 es certificar contra ella
Durante los últimos 25 años, parece que hemos sido víctimas de una mentalidad que dice que a menos que podamos captar el pensamiento actual, los nuevos conceptos y mejores prácticas como requisitos explícitos de gestión, y luego de forma independiente determinar el cumplimiento de esos requisitos, el enfoque carece de legitimidad entre los usuarios y de valor en el mercado.  Parece que nos sentimos incómodos con la impresión de que las normas pueden ser estímulos para la innovación en lugar de ser utilizadas  únicamente como un medio de consolidar los enfoques y prácticas aceptados actualmente. Estoy plenamente consciente de que existe una demanda del mercado para un equivalente certificable de la ISO 26000, pero demandando algo, esto no se legitima.
En los años 90, la demanda  del Mercado de ISO 9000 fue conducida tanto por los departamentos corporativos de mercadeo y las salas de juntas esperando la “insignia ISO 9000” ’ como por los Gerentes esperando mejorar sus sistemas de gestión de la calidad.  De repente, un proceso para mejorar la gestión de un activo,  como la calidad,  estaba siendo mal utilizada como una etiqueta de certificación de productos o para afirmar que la propia empresa era una "organización de calidad”.  Las partes interesadas, como los compradores e inversionistas fueron engañados en muchos casos  o se equivocaban  acerca de cómo interpretar la certificación ISO 9000. Muchos 'certificadores' saltaron rápidamente al tren para conseguir un trozo de un pastel de "certificación" de calidad, muy grande y lucrativo, que no sólo añade poco valor a la ISO 9000, sino que probablemente degrada su valor real, a los ojos de muchos usuarios.
¿Deberíamos arriesgamos ahora  a repetir veinte años más tarde ese mismo escenario con la  ISO 26000? ¿Qué haría el mercado con una certificación ISO 26000?  ¿Creería una compañía que se certificó con la norma que ha cumplido con todos los requisitos de una organización socialmente responsable y sostenible?  ¿Creerían igual los clientes,  inversionistas y reguladores  que la certificación ISO 26000 equivale  a una entidad con un alto  desempeño,  con mejores prácticas, confiable que no causaría ningún daño?, ¿Qué deberían hacer  los departamentos corporativos  de mercadotecnia y comunicaciones para "empaquetar " y "banalizar" la certificación ISO 26000, como hicieron hábilmente con la certificación de ISO 9000 hace dos décadas?
Sobre todo, qué haría la sociedad en general de algo que dice a las empresas "has cumplido todos los requisitos de la responsabilidad social, estás certificado - por lo tanto siéntete bien, deja de tratar y enfoca tus energías ahora en algo más importante...".  En cierta medida el desgaste de la  ISO 26000 por la "certificación" ya ha comenzado, a pesar de que la ISO y otros han dejado claro cuál es su posición para la certificación según esta norma. Los certificadores y consultores pueden inventar un montón de cosas, y sin duda presionarán en gran parte para la certificación, como una fuente de ingresos. Aunque la  ISO 26000 permanece en el ámbito de Guía (orientación), se espera ver los certificados en algunas paredes de empresas afirmando  que están ahora certificadas  como "campeones sociales" o "líderes en sostenibilidad”.
La revisión de la ISO 26000 es mucho más importante de lo que le podría pasar a la propia norma. Hazlo bien y los beneficios de una norma innovadora, en constante evolución y de soporte continuarán. Hazlo mal y podríamos no sólo asesinar algo que todavía no ha ofrecido  todo su potencial,  sino hacer  un daño significativamente mayor para la credibilidad y la legitimidad de lo que significa para una organización ser socialmente responsable.
[1] La ISO 26000 va más allá de los temas sociales, trata además con responsabilidades ambientales,  de gobernanza y económicos - es decir, un comportamiento sostenible en términos más generales.

[2] ISO 26000 y desarrollo sostenible. ¿Normas para cambiar? Adrian Henriques – 2012
Elaborado por: Paul Davies y publicado el 01 de abril de 2014 en  http://linkis.com/banarra.com/news/art/Q7MS4  
Traducido al español por: Perla Puterman S.