domingo, 3 de mayo de 2015

¿Los esclavos del siglo XXI celebran el día del trabajador?



Mientras que el 01 de mayo 42 países celebraron el Día Internacional del trabajador, se estima que en el año 2014, había 35,8 millones de personas que viven en alguna forma de esclavitud moderna. ¿Paradójico...No?
El día internacional (aunque no tan internacional[1]) del trabajador se celebra hace 125 años, tal y como fue declarado por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional de la Segunda Internacional, celebrado en París en1889, para rendir homenaje a los Mártires de Chicago y reivindicar los derechos sociales de la clase proletaria.
Esta celebración o más bien conmemoración, porque recuerda además de la , “supuesta” reinvidacion social y laboral de los trabajadores, momentos de tragedia asociadas a movimientos socialistas y comunistas que incluso llevaron a la pena de muerte a muchos de sus promotores los cuales fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket.  
Haciendo historia, y en el mismo orden de hacer valer los derechos de los trabajadores, en el año 1919, se crea la Organización Internacional del trabajo OIT  como parte del Tratado de Versalles que terminó con la Primera Guerra Mundial, y reflejó la convicción de que la justicia social[2] es esencial para alcanzar una paz universal y permanente. Según indica la pagina de la OIT La fuerza que impulsó su  creación “fue provocada por consideraciones sobre seguridad, humanitarias, políticas y económicas”.
Desde entonces, se han sido producido una serie de convenios y recomendaciones vinculadas con los derechos de los trabajadores, entre los cuales vale la pena mencionar[3]:
·         Convenio 1 de la OIT sobre las horas de trabajo (industria) 1921
·         Recomendación 116 (reducción de la duración del trabajo) 1962
·         Convenios 29 (trabajo forzoso) 1930 y 105 (abolición del trabajo forzoso) 1957
·         Convenios 100 (igualdad de remuneración) 1951  y 111 (discriminación en el empleo y la ocupación) 1958
·         Convenio 102 (seguridad social – norma mínima)1952
·         Convenio 131 (fijación de salarios mínimos) 1970
·         Convenio 138  y Recomendación 146 (edad mínima) 1973
·         Convenio 155 y Recomendación 164 (seguridad y salud de los trabajadores) 1981
·         Convenio 182 de la OIT (peores formas de trabajo infantil) 1999
Posteriormente, el 10 de diciembre de 1948, en  la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en París, se aprueba la Declaración Universal de Derechos Humanos conformada por 30 artículos, dentro de los cuales me gustaría citar los siguientes:
Artículo 4: Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.
Artículo 5: Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Artículo 7: Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.
Artículo 23:
·         Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
·         Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual
·         Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
·         Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.
·         Artículo 24: Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.
Esta declaración, fue complementada con los siguientes documentos relacionados con el trabajo:
·         Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño 1989
·         Convención de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer 1979
·         Convención de las Naciones Unidas sobre Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial 1965
Posteriormente, el 18 de junio de 1998, la Conferencia Internacional del Trabajo en su octogésima sexta reunión, celebrada en Ginebra, adopta la Declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento en la cual refuerza algunos de los principios fundamentales de los Derechos Humanos, dicha declaración, cita textualmente en su artículo 2:



“Todos los Miembros, aun cuando no hayan ratificado los convenios aludidos, tienen un compromiso que se deriva de su mera pertenencia a la Organización de respetar, promover y hacer realidad, de buena fe y de conformidad con la Constitución, los principios relativos a los derechos fundamentales que son objeto de esos convenios”
(a) a libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva;
(b) la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio;
(c) la abolición efectiva del trabajo infantil; y
(d) la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación”.
Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas lanza, en julio de 2000, El Pacto Global como una plataforma política y un marco práctico para las empresas que se quisieran comprometer con la sostenibilidad y las prácticas empresariales responsables. (Anteriormente fue anunciado en el Foro económico mundial, Davos en 1999).
Esta iniciativa, pretendía o pretende,  armonizar en todo el mundo las operaciones y estrategias comerciales basadas en diez principios universalmente aceptados en los ámbitos de los derechos humanos, los estándares laborales, el medio ambiente y la lucha contra la corrupción[4].
Dentro de esos principios, me gustaría destacar los vinculados con los Derechos humanos y fundamentales del trabajador como son:
·         Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos fundamentales reconocidos universalmente.
·         Las empresas deben asegurarse de que no son cómplices de la vulneración de los derechos humanos. Estándares laborales
·         Las empresas deben apoyar la eliminación de toda forma de trabajo forzoso o realizado bajo coacción
·         Las empresas deben apoyar la erradicación del trabajo infantil
·         Las empresas deben apoyar la abolición de las prácticas de discriminación en el empleo y la ocupación.
Adicional a todo lo anterior, han surgido una serie de normativas de carácter voluntario (cabe destacar que la afiliación al pacto global  por parte de las empresas también es voluntaria y que los Convenios de la OIT son validos para los países que los ratifican)[5] Ver países que han ratificado[6].
Entre estas normativas cabe mencionar:
Guías de la OCDE, organización fundada en 1961  que ofrece un foro donde los gobiernos de los países miembros puedan trabajar conjuntamente para compartir experiencias y buscar soluciones a los problemas comunes, entre ellos el  empleo.
La Norma ISO 26000:2010 Guía de Responsabilidad Social, la cual destaca como una de las materias fundamentales  la prácticas laborales y menciona como asuntos vinculados a esta materia: Trabajo y relaciones laborales, Condiciones de trabajo y protección social, Diálogo social,  Salud, seguridad ocupacional, y Desarrollo humano y formación en el lugar de trabajo (debemos recordar que la ISO 26000 solo nos da recomendaciones)
La Norma SA 8000, mal llamada “Responsabilidad Social 8000”[7], que establece como requisito a aquellas que quieran certificarse con la mencionada norma, a cumplir con  la legislación nacional y cualquier otra ley aplicable, con las normas que prevalecen en el sector, con otros requisitos suscritos por la organización, y cita textualmente:  
“En los casos en que la legislación nacional, cualquier otra ley aplicable, las normas vigentes en el sector, otros requisitos suscritos por la organización y esta norma trataran el mismo asunto, deben aplicarse las disposiciones más favorables a los trabajadores” y cita una serie de convenios de los cuales algunos ya los hemos mencionado.
La Norma SGE21, Norma de Sistema de Gestión de la Ética y Socialmente Responsable, dentro del área de gestión de personas menciona aspectos como: Derechos Humanos, Gestión de la diversidad, Igualdad de oportunidades y no discriminación, Conciliación de la vida personal, familiar y laboral, Seguridad y salud laboral, Descripción del puesto de trabajo, Formación y fomento de la empleabilidad,  Seguimiento del clima laboral, reestructuración responsable y Canal de resolución de conflictos.
Por su parte la Guía G4 del Global Reporting Initiative  GRI,  toma en consideración para la elaboración de memorias o reportes de sostenibilidad  la categoría: Desempeño Social, y dentro de esta, la sub categoría Prácticas Laborales y Trabajo Digno
Ahora bien, para analizar en qué medida contribuyen todas estas iniciativas al trabajo digno, comencemos por hacer estas reflexiones:
En cuanto a la ISO 26000, hoy día no  se tiene idea de cuántas organizaciones y empresas han adoptado esta Norma, y si la han adoptado, cuantas de las 7 materias han sido adoptadas y si han adoptado las siete, o al menos las practicas laborales y derechos humanos, en especial grandes multinacionales, ¿la aplican por igual en todas las regiones en las cuales operan?
En cuanto a la SA 8000, Según SAI en 2011, “se emplearon más de 1,6 millones de trabajadores en instalaciones certificadas en 62 países y 65 industrias”, ¿La pregunta es donde operan estas industrias y bajo qué condiciones?
Si hablamos de la SGE21, Según FORETICA,  112 empresas (aproximadamente) solo en España están certificadas con esta norma.
La OCDE, cuenta sólo con 34 países miembros que van desde América del Norte y del Sur de Europa y Asia-Pacífico (Corea del sur y Japón). Incluyen además de los  países más avanzados del mundo, países emergentes como México, Chile y Turquía. ¿Y los demás, que pasa con ellos?
Y ahora el aspecto quizás más relevante, según la tabla de la OIT  referida anteriormente, en el tema de trabajo forzado firmaron casi todos los países miembros excepto, Brunei Darussalam, China. Corea (supongo que del norte), Estados Unidos (el C 29), Japón, Laos, Malasia, Singapur y Singapur (el C 105). Acá habría que preguntarse: De los que los han ratificado, ¿cuántos los respetan? La respuesta la encontraran ustedes más adelante
En cuanto al Pacto Global, desconozco la cifra actual ya que algunas entran y otras salen. Para el 2013, se contaba con 10.583 organizaciones en más de 130 países del mundo, ahora bien, de estas, sería bueno saber cuántas realmente cumplen con los 10 principios, ya que pareciera de que en muchos casos es una forma más de marketing e imagen que de real compromiso.
Todo lo anteriormente descrito, me hace reflexionar el porqué si existen todas estas iniciativas, normativas, etc., aun en el siglo XXI y para ser más exactos en la segunda década se siguen cometiendo atropellos contra los humanos haciéndolos trabajar no solo irrespetando el horario máximo alcanzado hace 125 años, sino en condiciones infrahumanas.
En el artículo publicado en El Guardián, ¿Cuáles son las multinacionales que hacen valer los derechos de millones atrapadas en la esclavitud moderna? What are multinationals doing to champion rights of millions trapped in modern-day slavery? , el autor se pregunta: “Con casi 21 millones de personas que trabajan en condiciones de trabajo forzoso en la economía global, que  están haciendo las empresas para limpiar su actuación”
En un mundo de cadenas de suministro complejas, los trabajadores inmigrantes, los subcontratistas  y una disminución constante en los costos, hace que líderes corporativos y sus grupos de interés estén conscientes del riesgo de explotación laboral. 
Y por una buena razón. Ninguna industria o región está totalmente aislad del déficit social que ha emergido desde el surgimiento de la economía mundial moderna. Las cifras son asombrosas. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que casi 21 millones de personas están actualmente trabajando en alguna forma de trabajo forzado, con 14,2 millones en actividades económicas como la agricultura, la construcción, el servicio doméstico o la industria manufacturera .
Es más, muchas de estas víctimas han sido objeto de trata a través de fronteras nacionales en el proceso. Como campaña de la coalición Stop The Traffik señala que, la naturaleza oculta e ilegal de la trata de personas hace que la recopilación de estadísticas sobre esta difícil. Sin embargo, la OIT estima que el 44% de esta fuerza de trabajo son victimas también de tráfico humano”
Otro artículo del mismo medio señala: “Los abusos de los derechos humanos en Birmania, destacan el fracaso empresarial”. Burma's human rights abuses highlight alarming corporate failure.
En Cambodia, según Human Rights Watch, las Leyes Laborales no logran proteger a los trabajadores de prendas de vestir en Camboya, “El gobierno de Camboya no protege a los trabajadores de prendas de vestir,  que están produciendo para marcas de ropa internacionales,  de abusos graves  contra los derechos laborales. Las mujeres trabajadoras, que predominan, a menudo son forzadas a trabajar horas extras, la discriminación basada en el embarazo, y las prácticas antisindicales, tanto por el  gobierno como  las grandes marcas no han logrado abordar estos temas”
Por su parte, el Secretario General de la ONU indicó al celebrarse el Día Mundial de la Justicia Social, que la jornada se centraría  este año en denunciar el flagelo de la trata de personas que afecta a 21 millones de mujeres, hombres y niños que son explotados en formas modernas de esclavitud. Ban Ki-moon recordó la importancia de cumplir con el Protocolo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el trabajo forzoso y la trata de personas, orientado a poner fin a la impunidad por esos delitos.
Otro caso es el de Qatar, donde según la ITU (En español CONFEDERACIÓN SINDICAL INTERNACIONAL)Los derechos y libertades fundamentales no existen para los trabajadores y trabajadoras en Qatar – ya sean trabajadores migrantes pobres o expatriados profesionales muy  bien remunerados. Los trabajadores extranjeros están esclavizados: son propiedad de unos empleadores que controlan el proceso de contratación, que ejercen un control absoluto sobre sus salarios y condiciones de empleo, que tienen la autoridad para expedir documentos de identidad (el hecho de no poseer un documento de identidad puede penalizarse con la cárcel) y la capacidad para impedirles cambiar de empleo y obtener un visado de salida para abandonar el país. En esto consiste el denominado sistema de la kafala”.


Y por ultimo pero no menos importante, en la segunda edición del Índice Global de la Esclavitud ('El Índice'). Se estima el número de personas en esclavitud moderna en 167 países. Además, este año incluye un análisis de lo que los gobiernos están haciendo para erradicar la esclavitud moderna. Además de medir la el alcance del problema y las medidas adoptadas
En este índice se estima que en el año 2014, 35,8 millones de personas que viven en alguna forma de esclavitud moderna. Siendo los diez países con el estimado más alto de predominación de la esclavitud moderna por población son: Mauritania,
Uzbekistán, Haití, Qatar, India, Pakistán, la Republica demócrata del Congo, Sudán, Siria y la República central de África. En números absolutos, los países con el mayor número de personas en esclavitud moderna son la India, China, Pakistán, Uzbekistán, Rusia (cabe destacar que Rusia es uno de los países en los cuales se celebra con mayor fervor el 01 de mayo), Nigeria, la República Democrática del Congo, Indonesia, Bangladesh y Tailandia. En conjunto, estos países representan el 71 por ciento de los estimados 35,8 millones de personas en esclavitud moderna. La siguiente tabla muestra los países en ordenar de mayor número de personas en la esclavitud moderna a la más baja.
Basándome en todo lo anteriormente descrito, quiero hacer un homenaje a las (los) trabajadoras, (es) anónimos, desconocidos, a los que se oculta, que no marchan los 01 de mayo ni los primeros lunes de septiembre, no porque no quieren,  sino porque no pueden, porque ni siquiera protestan porque lamentablemente no conocen sus derechos, que ni sus patronos, ni sus gobiernos hacen respetar.
“Ser libre no es sólo liberarse de las propias cadenas, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás”· Nelson Mandela.



[1] En los países anglosajones no se celebra este día por vincularlo con  movimientos socialistas y comunistas como lo fue en su origen
[2] Ya en el año 50 a. de J.C., Cicerón citó que "la justicia es indispensable para la realización de los negocios"
[3] Principios citados en  la NORMA SA 8000 como obligatorios
[4] Tomado de https://www.unido.org/fileadmin/media/documents/pdf/Procurement/Global_Compact/GC_Brochure_Spanish.PDF
[5] Existen en la actualidad más de 1.200 ratificaciones de los convenios fundamentales lo que representa el 86% del número posible de ratificaciones.

[6]http://www.ilo.org/dyn/normlex/es/f?p=NORMLEXPUB:10011:0::NO::P10011_DISPLAY_BY,P10011_CONVENTION_TYPE_CODE:1,F

[7] Digo mal llamada ya que contiene solo una de las 7 materias fundamentales de la Responsabilidad Social

Imagen tomada de: https://loquepodemoshacer.wordpress.com/2012/08/04/de-la-servidumbre-moderna/

viernes, 1 de mayo de 2015

¿Hablamos de filantropía, responsabilidad social, caridad o qué?


Recientemente he leído una serie de publicaciones que me han hecho reflexionar nuevamente sobre conceptos como la filantropía, caridad  y por supuesto sobre la Responsabilidad Social, llámese E de empresarial o I de individual o simplemente S de social.
Por ejemplo: Expoknews publicó recientemente un artículo en el cual se hacía alusión a una lista publicada por la revista Fortune  en la cual se hacía mención a los hombres más ricos del mundo, y se preguntaba  “Los 10 mejores líderes del mundo según Fortune, ¿son responsables?”,  dentro de la categoría RSE y una semana después  en la misma web y la misma autora publicó  un artículo denominado “La filantropía de los más ricos del mundo en 2015 según Forbes” dentro de la categoría RSI y desde entonces esos títulos me están haciendo ruido, tanto así que tengo pensado hacer un #RSEchat en las próximas semanas para debatir sobre estos términos: Responsabilidad Social empresarial, Responsabilidad Social Individual, Filantropía y caridad.
Sin embargo la situación actual del mundo, cosas tan reales como la matanza de 147 jóvenes en una Universidad en Kenia por el simple hecho de ser cristianos, el atentado en el museo de Túnez, la propia realidad que vive Venezuela,  me distrajo del tema[1].
Pero el gusanito de la RSE me comenzó a revolotear en el cerebro cuando además  leí el artículo publicado enCOMUNICARSE“La reveladora historia de Howard Bowen, el Padre de la RSE  y decidí retomar un tema que si bien esta trillado, creo que aun se sigue confundiendo los términos de RSE, RSI, filantropía y caridad[2].
Quiero aclarar que este escrito no es una cátedra magistral, ni está hecho para “eruditos” de la responsabilidad social, sino para personas normales, comunes y corrientes, por lo cual está redactado en forma coloquial con la sencillez y espontaneidad que siempre me ha caracterizado.
Creo que lo primero que debemos hacer, es deslindar los conceptos, y para ello hago referencia a que para muchos autores,  el verdadero inicio  y origen de la responsabilidad social, data de finales de la década del siglo XIX-comienzos del siglo XX por iniciativa del sector privado, acciones muchas de ellas fundamentadas en obras de caridad y a través de donaciones privadas y a requerimientos de orden fundamentalmente ético, religioso o familiar, de corte absolutamente individual y filantrópico.
No es sino hasta un siglo después, que surgen temas como los derechos humanos, (olvidados por muchos y en otros casos ignorados),  el medio ambiente, las prácticas laborales, la protección al consumidor y las prácticas justas de operación.
A finales de 1970 comienza a darse a conocer el tema de responsabilidad social corporativa  con la incorporación de las ONGs a partir de la década de los 80, Pero es sin duda hasta los años 90 en que el concepto de RSE –y la utilización de ese nombre- comienzan a cobrar protagonismo dentro la sociedad global. Esta profundización y tendencia creciente se debe al impulso de organismos internacionales y grupos sectoriales que han promovido la creación de códigos de conducta, directrices, normas y otros instrumentos para la implementación de la RSE como una estrategia de negocios integral y a largo plazo, que busca convertir a la empresa en un actor que promueva el desarrollo sostenible de su localidad, país y región.
Sin embargo existen evidencias de que muy temprano en la historia que ya se hablaba de responsabilidad con la sociedad vinculada este tema al empresario y no a la empresa. Es así como Howard Bowen[3]  en 1953 hablaba de la “Responsabilidad Social del hombre de negocios”, lo cual y a pesar de que habla sobre la relación entre la empresa y la sociedad y define, tal vez por primera vez, algo que pudiera parecerse a  la responsabilidad social como “las obligaciones de los empresarios para impulsar políticas corporativas para tomar decisiones o para seguir líneas de acción que son deseables en términos de los objetivos y valores de la sociedad”. A mi entender por su connotación pareciera estar más vinculado con el desarrollo e involucramiento con la comunidad o sociedad, es decir con la “acción social”,  más que con la RSE (entendiendo la RSE como la definiremos más adelante).
Desde el año 2005  y a raíz del comienzo de la discusión de la ISO 26000 comienza a hablarse de la responsabilidad social aplicable a todo tipo de organizaciones con la incorporación de actores como consumidores, universidades, consultores, trabajadores. ONGs  y otros; denominándose todos los actores como stakeholders o grupos de interés y deja de ser RSE o RSC para convertirse en RS[4].
Si bien las palabras caridad y filantropía tienden a confundirse,  la filantropía según la real academia de la lengua  se define como “el amor al género  humano”, a lo cual Wilkipedia agrega: “y a todo lo que a la humanidad respecta, particularmente en una forma constructiva expresada en la ayuda desinteresada a los demás”.
Mientras que caridad, según la RAE tiene varios significados, asociados a la religión,  y en forma general, “Limosna que se da, o auxilio que se presta a los necesitados”.
En cambio, la Responsabilidad Social[5] es responsabilidad de una organización  ante los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan en la sociedad y el medio ambiente, mediante un comportamiento ético y transparente que:
  • contribuya al desarrollo sostenible incluyendo la salud y el bienestar de la sociedad;
  • tome en consideración las expectativas de sus partes interesadas  cumpla con la legislación aplicable y sea coherente con la normativa internacional de comportamiento y
  • esté integrada en toda la organización y se lleve a la práctica en sus relaciones
Y si transpolamos el término a la Responsabilidad Social individual, ésta no es más que la conducta ética del ciudadano para consigo mismo y con su entorno, y va mucho más allá del cumplimiento de las obligaciones legales, está relacionada con nuestra actitud en el hogar, con nosotros mismos, con nuestra familia, con nuestros amigos, con el ambiente, con el trabajo, con nuestros vecinos y con la sociedad. 
Lo cual quiere decir que la filantropía, pudiera ser parte de la responsabilidad social individual, y como menciona la ISO 26000  “no se debe confundir la filantropía con la responsabilidad social por cuanto las actividades filantrópicas por sí mismas no consiguen el objetivo de integrar la responsabilidad social en la organización y no forma parte de la estrategia de la organización”.   Además cita: “La filantropía (entendida en este contexto como aportaciones a causas caritativas) puede tener un impacto positivo en la sociedad. Sin embargo, no debería ser utilizada por una organización como sustituto de la integración de la responsabilidad social en la organización”.
Más aun considerando las 7 materias fundamentales de la ISO 26000, y relacionándolas con la responsabilidad social individual ¿podríamos decir que estas personas mencionadas por la Revista Fortune, con actividades filantrópicas reconocidas mundialmente,  cumplen con las 7 materias fundamentales de la responsabilidad social?

¿Respetan los derechos humanos de sus semejantes, bien sea de los  trabajadores de sus empresas, organizaciones que lideran o países que gobiernan?
¿Tienen prácticas laborales justas para sus trabajadores, incluyendo las empresas que operan en países desarrollados?
¿Respetan el medio ambiente en sus operaciones?

¿Nunca han cometido abusos en sus prácticas justas de negocio, o han sido objeto de corrupción?
¿Respetan a sus consumidores, usuarios o administrados?

¿Cooperan con las comunidades y sociedades en las cuales operan y un poco más allá, cooperando a superar la pobreza en su país, región o el mundo?
Si solo cumplen con algunos de estas materias fundamentales  y en especial con esta última,  pudiéramos decir que en algunos casos serian filántropos,   pero no me atrevería a decir que son personas responsables  y mucho menos en algunos casos mencionados en el mismo artículo.
Sé que este articulo va a traer cola y generará puntos divergentes de discusión pero me encanta servir de “inspiración” a que aquellos que se niegan a aceptar que la RSE,  si no se termina de entender quedara como un cuento más de la historia, y que como siempre encontraran en éste, una forma de surgir entre las cenizas como el ave fénix.
Ing. Perla Puterman S.
@FRSIberoamerica


[1] No podía dejar de hacer mención a estos temas
[2] No menciono acción social porque ya ese seria tema de otra disertación

[3] Cabe destacar que ya en el año 2009 Antonio Vives escribió un artículo haciendo referencia a este autor y a este libro.¿Qué hay de nuevo bajo el sol en responsabilidad empresarial?

[4] Howard Bowen mencionaba en su libro que Las decisiones del empresario lo afectan no solamente a él, sus accionistas y sus trabajadores o sus clientes, afectan las vidas y destinos de todos nosotros”. 
[5] Según la ISO 26000:2010

sábado, 7 de febrero de 2015

Aniversario del Foro Iberoamericano de Responsabilidad Social


Con mucho orgullo les informo que el Foro Iberoamericano de Responsabilidad Social ha llegado a 10 años de existencia,  momento ideal para fortalecerlo y profundizarlo ante las nuevas realidades tanto de los medios como del tema que nos ha mantenido comunicados.

Como anécdota, recuerdo como fui tocando las puertas de mis amigos y con un trabajo de hormiguita,  fue así que logre inscribir a los primeros miembros del foro, a quienes quiero hoy agradecer por haber creído y apoyado esta iniciativa, Italo Pizolante, Suzan  de Matteo,  Bolivia Bocaranda, Margarita Montero,  Luis Eduardo Niño, el padre Armando Janssens,  y Corina Mondolfi, de Venezuela, Ernesto Bâtchtold de México, Luis Trama de Argentina, Jesús López de España, y Roberto Solarte de Colombia. Hoy día contamos, con 176 miembros de: Argentina, Bolivia, Brasil. Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, Francia, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y por supuesto Venezuela.

Otra anécdota para recordar en estos 10 años son los debates que se generaban en el Foro, lo cual en más de una oportunidad hizo que creáramos subgrupos de discusión, por la cantidad de correos enviados lo cual me obligo a emitir las reglas del Foro, el 09 de marzo del 2006 y colocar un filtro de aprobación y la eliminación de correos personales o que no fueran del interés general.

Por el Foro han pasado y la mayoría sigue estando las personalidades más destacas en RSE en Iberoamérica, como son: Antonio Vives, Baltazar Caravedo, Bernardo Kliksberg, Charo Méndez, François Vallaeys, Italo Pizzolante, Jorge Villalobos,  Josep Lozano y Víctor Guédez.

Desde entonces son muchos los avances y las contribuciones de los miembros,  lo cual ha permitido que  posicionáramos  al Foro  con identidad propia, como referente a nivel Iberoamericano en materia de responsabilidad social. Igualmente y gracias a ustedes, hemos logrado tener presencia en medios de difusión como son Diario Responsable, de España, IARSE  de Argentina, Alianza Social de Venamcham de Venezuela, Expok de México, Revista RSE Venezuela y en eventos relevantes sobre RSE como es el de  CEMEFI en México y Perspectivas Sociales de Alianza Social de Venamcham  y también ha servido de inspiración para la creación del #RSEchat, sitio de encuentro en twitter.

A la luz de este aniversario, quiero hacer un reconocimiento a los integrantes del Foro  por su participación y contribución a la Responsabilidad Social en  estos 10 años.


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Rescatemos la RS

El tema de la Responsabilidad Social (RSE. RS o RSC) como lo quieran llamar, ha sido cuestionado recientemente, unos han dicho que está dormida, desviada, otros que está agotada (entre ellos yo), otros que hay que crear más leyes en la materia, otros que hay que resetearla o repensarla.

Los optimistas, como por ejemplo, Juan José Almagro en una oportunidad nos hablaba del Renacer de la RSE, y en otra de la primavera de la RSE.
Los críticos (porque no creo que haya pesimistas en este tema, sino personas que creen en la RSE pero que están o estamos desencantadas y a la vez esperanzadas en un cambio), dicen estar decepcionados (como el Diputado Jáuregui), otros que esta adormecida (como Carmen Martí).
Los dramáticos como Rosa Alonso, con Esto de la RSE explotará”. o Xavier Agullò quien expresó recientemente: “Con el tiempo pues he llegado a una única conclusión: la RSC ha muerto”. 

El escéptico como Jordi Jauma,  Director de Diario Responsable, quien irónicamente nos dice: “A la RSE le pasa como a la Religión católica. Muchos bautizados pero pocos practicantes reales”.
O los súper críticos como Antonio Vives con su “Mirada crítica a la Responsabilidad Social en Iberoamérica, quien por una parte nos habla del progreso que ha tenido la RSE, en su artículo, ¿De quién es la culpa que la RSE este dónde está?,  y por otra, cita en su reciente artículo (07/12/2014): : La RSE en América Latina

 “La verdadera RSE se distorsiona y se adapta en función del entorno en que la empresa actúa”.
Todos estos artículos de interés generaron una matriz de opinión en twitter y redes sociales, animándome a convertirlo en punto de debate en el #RSEchat, del pasado miércoles 10 de diciembre, titulado: ¿Se agotó la RSE?
En esta oportunidad, tuvimos como invitado especial  a Juan José Almagro quien desde finales de abril del año pasado es presidente de DIRSE, la Asociación Española de Directivos de la RSE y vicepresidente de Unicef España.

Contamos con una nutrida asistencia de expertos, amantes  y curiosos de la responsabilidad  social de diferentes países tales como: Argentina, Chile, Colombia, España, México, Perú, y Venezuela.  En esta oportunidad con nuevos miembros al RSEchat y con aportes valiosísimos.

Durante el #RSEchat surgieron una serie de inquietudes, entre las cuales podemos resumir:

·         Nuestros esfuerzos  de  RSE deben estar sustentados en la confianza, credibilidad y transparencia, pero no todos lo entienden así. La confianza se gana trabajando con excelencia y con gran apertura al diálogo con grupos de interés.  Para ello el diálogo multistakeholder es vital para conocer las perspectivas de todos estos colectivos, y así ponerlas  en marcha
·         Hay que volver a la exigibilidad y abjurar de la voluntariedad. La RS es un  derecho y como tantos otros puede ser demandado con energía
·         Debe retomarse RSE como una fuerza motivadora de cambios, de integración y sinergias para alcanzar las metas del desarrollo sostenible
·         Los valores, son deberes morales y no son exigibles. Demandar RSE es algo imperativo y necesario. Al no entenderse que ética y valores son indispensables se nos presenta el divorcio que hoy vemos entre palabras y acción...Muchos se dicen comprometidos con los cambios RSE, pero tal compromiso no pasa de ser una simple declaración de buena voluntad
·         A veces se espera que las organizaciones cambien y se olvida que son las personas las que deben cambiar Los ciudadanos están cansados de palabras bonitas. La corrupción y otras han puesto en primera línea la RSE, no obstante más que la corrupción,  es la sensación de que muchas empresas, y muchos ciudadanos, no han  sido coherentes
·         Quizás una de las razones de la decepción con la RSE, es la brecha que existe entre lo que se hace  y lo que se dice que se hace, contrario a lo que decía Seneca: di lo que debes y haz lo que dices.  Ese es el paradigma olvidado de la coherencia y en vez de decir lo que conviene y hacer lo que se quiere. Hay que emular a Séneca
·         La RSE para las empresas debería no sólo estar incluida en su estrategia, sino formar parte de su propósito empresarial. No es hora de buenas prácticas de RSE , es hora de modelos de negocio, de cultura empresarial, de cotidianeidad responsable
·         La RSE no está agotada, puede que cansada porque, como escribe Ángel González, seguramente” nos hicimos” demasiadas ilusiones. La RSE no se agota si se fijan  metas más manejables, más realistas y menos remotas para que los stakeholders se vean reflejados
·         Más que cansada la RSE la sienten algunos 'desviada'. Muchos indicadores, nuevos 'expertos' y pocas metas 'concretas'. Hay un punto en el cual,  los indicadores se convierten en desviadores y lo que necesitamos es más acción directa y contundente en RSE
·         La RSE no está agotada, “hemos” agotado los tópicos. Ahora toca poner los pies en la tierra y trabajar en la renovación de los procesos
·         Hay que repensar la  RSE para ello se debe  articular, construcción colectiva, escucha activa, transparencia, reconocer errores, remediar y comunicar mejor. No es nada de lo no se haya ya planteado, pero hay que aterrizarlo.  Ser responsable es hacerse cargo de las acciones. La duda es si hace falta dar nombre a algo para que tenga entidad cuando abarca tanto y que cada uno de sus componentes ya tiene nombre
·         Sin duda todos” nos equivocamos”, reconocerlo y remediarlo es aprendizaje que también hace a RSE. Hay que repensar la RSE y para ello hay que aprender de experiencias, considerar los  contextos, y los cambios sociales y no tratar de reinventar la rueda, es un tema de formación y conciencia
·         Otro gran problema es aún el conocimiento: ¿cómo va a reclamar el ciudadano algo que no sabe ni lo que es? Cansada no se sabe...pero oculta sí. De nada  vale imponer, sino se divulgan los beneficios de ser responsables.
·         La RSE está más bien pérdida entre teóricos y demagogos.  Son  más hablando de ella que entidades practicando. Es un mal común. Definitivamente es hora de acción, de sumar para crecer... es hora de hacer
·         Con más acción y menos análisis podemos crear una responsabilidad social más activa. Lo bueno se contagia y el ejemplo enseña. Muchos de los problemas de la  RSE están en la mala comprensión de los conceptos, la comunicación y accionar poco ético de algunos de  sus promotores.

Todo lo anterior nos indica que: esté dormida, aletargada, en reposo, anestesiada o en  penitencia o lo que sea, hay que hacer algo para rescatar el significado de la RSE, y ese algo depende de nosotros, cuando digo nosotros, no solo me refiero a ustedes y a mí, me refiero a  todos aquellos que de una u otra forma tenemos un rol en el tema, bien sea como consumidores, como empresarios, como consultores, proveedores, clientes o simples ciudadanos.

Y termino con lo dicho por Almagro, “debemos ser capaces de resetearnos y de resetear las empresas y las instituciones. Sin RS no hay futuro”

Ing. Perla Puterman S.
@FRSIberoamerica



martes, 25 de noviembre de 2014

¿Se agotó la RSE?


Muchos se estarán preguntando, en que estaré metida que tengo varios meses con  bajo perfil en el tema de Responsabilidad Social, algunos me preguntan si estoy bien de salud, otros me preguntan si estoy enojada y la verdad, es que sí, ESTOY ENOJADA y MUY ENOJADA, pero no con nadie en especial sino  con la RSE, o mejor dicho con la connotación que le están dando a la RSE, y parece que no soy la única, ya decía el Diputado Ramón Jáuregui en un artículo publicado en Diario Responsable, “Hoy debo decir que estoy bastante decepcionado.  La confusión conceptual entre RSE y acción social es general y, desgraciadamente, no para de crecer; la difusión social de la idea sigue siendo muy baja en la población, y sigue habiendo una formación insuficiente y una baja concienciación en los dirigentes de las empresas”.

En mi caso, cada vez me sorprendo más cuando recibo las noticias de Google de RSE, y veo cosas como estas:

·         Presupuesto chucuto /refiriéndose al presupuesto de una Universidad, para los que no son venezolanos “chucuto en el argot popular y ordinario a mi entender, significa insuficiente
·         Niña regaló heroína a sus amigos pensando que eran dulces
·         59% se han incrementado accidentes en vías de Miranda 
·         Fugan 32 presos de comisaría argentina, siete recapturados 

Entre otros tantos que prefiero no citarlos porque llenaría un libro de noticias...

Por otra parte, cada vez me impacta más la irresponsabilidad de algunas empresas  en sus publicidades, por ejemplo:

·         Una marca archiconocida que “comparte valor” que a través de un te incita a mentir a los jóvenes, claro, después de tomar el famoso “tea”
·         Una fábrica de juguetes que distorsiona el castellano de los niños cambiando palabras como cuidado por “cuidao”, entre otras
·         Una cadena conocida de comida rápida que aplaude las mordidas de Suarez
·         Un restaurante de comida gourmet venezolana te incita a faltarte el respeto a tu novia, con el cuento de “déjate tentar”
·         Unos zapatos deportivos que incitan a adolescentes al sexo
·         Y otras tantas mas……

Si hablamos de las instituciones, algunas no han terminado de entender que hay que SUMAR RSE y no RESTAR RSE y que si establecieran alianzas en vez de competir, lograrían mejores resultados.

Las empresas que siguen creyendo que la Responsabilidad Social es caridad o solo filantropía, y algunos expertos que sostienen que la RSE es dar lo que sobra a fin de año…

Si hablamos de consultores que se denominan “expertos en RSE”, (de repente por haber leído uno que otro libro y porque no, la ISO 26000) o por haber asistido a una o dos reuniones para el estudio de dicha norma, se han convertidos en “Gurús” de la RSE y están dando asesorías o dictando cátedras.
Y si hablamos de términos, todavía en pleno siglo XXI, existe la competencia entre valor compartido (que todavía no se con quién), sostenibilidad, valor social, ética, sustentabilidad, reputación corporativa, acción social  y  pare de contar.

Para mi…que no han entendido todavía que es la Responsabilidad Social.

Las empresas de servicio, muchas de ellas con “acciones” de responsabilidad social, y en especial los hoteles, líneas aéreas y afines, no han entendido todavía la simple frase de “satisfacción al cliente”;  si los criticas porque ofrecen un pésimo servicio, resulta que tu eres el que tienes el problema…no ellos...y tantos ejemplos mas...

Luego está la famosa ISO 26000 Guía de Responsabilidad Social,  que parecía iba a ser la guinda de la torta, e iba a consolidar el tema de responsabilidad social en el mundo, pero finalmente, como se predijo, resulto demasiado complicada, y  como es solo una recomendación,  decepcionó a aquellos que pensaban generar un negocio nuevo en la certificación, no obstante hubo algunos que aprovecharon el tema para sacar su propia norma certificable “y que” basada en la ISO 26000 (y yo insisto, como basarse una norma certificable en una guía), en fin….negocio es negocio..

Por cierto que la ISO está desarrollando una nueva Guía sobre procura responsable,  espero que no sea una nueva forma de convertir la RSE en un tema certificable…

Los gobiernos, ante su incompetencia para afrontar temas que son de su entera competencia, como es el caso de la salud y educación primordialmente, ven a la RSE como la salida a su ineficiencia tratando de hacer obligatorio un tema totalmente voluntario con el agravante de que algunos todavía piensan en la necesidad de la obligatoriedad de la RSE.

Los Derechos humanos y las practicas laborales, …bien gracias, todavía en el siglo XXI leemos y escuchamos casos de situaciones de esclavitud, recientemente en twitter  Pilar Bernardo,  publicó el Índice Global de esclavitud del 2014, y las cifras son alarmantes, solo con ver las fotos provoca ponerse a llorar, según este informe, se estima que existen 35,8 millones personas en situación de esclavitud moderna a nivel mundial, muchos de ellos en cinco países: India, China , Pakistán, Uzbekistán y Rusia. 
 
Si hablamos de igualdad de la mujer, basta con leer el último artículo de  Shumpeter en The Economist  reseñado por Antonio Vives en twitter para darnos cuenta que si en los países  mas desarrollos no existe igualdad, que podemos esperar para nuestros países y mucho menos para aquellos donde la mujer aun vive en condiciones de esclavitud.

En ambiente, triste, muy triste ver como el mundo se está deteriorando por la negligencia del ser humano. Les recomiendo que se den un paseo por cualquiera de las páginas de Organizaciones no gubernamentales que defienden el medio ambiente tales como GREENPEACE o leer artículos como estos: China: la contaminación hace irrespirable el aire de Beijing.

Y es aquí como siempre, que yo me pregunto...Si todo esto está pasando en el mundo…

¿Dónde está la Responsabilidad Social de las Organizaciones?

¿Sera que se agoto la RSE?

Ing. Perla Puterman S.

 @FRSIberoamerica