viernes, 1 de mayo de 2015

¿Hablamos de filantropía, responsabilidad social, caridad o qué?


Recientemente he leído una serie de publicaciones que me han hecho reflexionar nuevamente sobre conceptos como la filantropía, caridad  y por supuesto sobre la Responsabilidad Social, llámese E de empresarial o I de individual o simplemente S de social.
Por ejemplo: Expoknews publicó recientemente un artículo en el cual se hacía alusión a una lista publicada por la revista Fortune  en la cual se hacía mención a los hombres más ricos del mundo, y se preguntaba  “Los 10 mejores líderes del mundo según Fortune, ¿son responsables?”,  dentro de la categoría RSE y una semana después  en la misma web y la misma autora publicó  un artículo denominado “La filantropía de los más ricos del mundo en 2015 según Forbes” dentro de la categoría RSI y desde entonces esos títulos me están haciendo ruido, tanto así que tengo pensado hacer un #RSEchat en las próximas semanas para debatir sobre estos términos: Responsabilidad Social empresarial, Responsabilidad Social Individual, Filantropía y caridad.
Sin embargo la situación actual del mundo, cosas tan reales como la matanza de 147 jóvenes en una Universidad en Kenia por el simple hecho de ser cristianos, el atentado en el museo de Túnez, la propia realidad que vive Venezuela,  me distrajo del tema[1].
Pero el gusanito de la RSE me comenzó a revolotear en el cerebro cuando además  leí el artículo publicado enCOMUNICARSE, “La reveladora historia de Howard Bowen, el Padre de la RSE”  y decidí retomar un tema que si bien esta trillado, creo que aun se sigue confundiendo los términos de RSE, RSI, filantropía y caridad[2].
Quiero aclarar que este escrito no es una cátedra magistral, ni está hecho para “eruditos” de la responsabilidad social, sino para personas normales, comunes y corrientes, por lo cual está redactado en forma coloquial con la sencillez y espontaneidad que siempre me ha caracterizado.
Creo que lo primero que debemos hacer, es deslindar los conceptos, y para ello hago referencia a que para muchos autores,  el verdadero inicio  y origen de la responsabilidad social, data de finales de la década del siglo XIX-comienzos del siglo XX por iniciativa del sector privado, acciones muchas de ellas fundamentadas en obras de caridad y a través de donaciones privadas y a requerimientos de orden fundamentalmente ético, religioso o familiar, de corte absolutamente individual y filantrópico.
No es sino hasta un siglo después, que surgen temas como los derechos humanos, (olvidados por muchos y en otros casos ignorados),  el medio ambiente, las prácticas laborales, la protección al consumidor y las prácticas justas de operación.
A finales de 1970 comienza a darse a conocer el tema de responsabilidad social corporativa  con la incorporación de las ONGs a partir de la década de los 80, Pero es sin duda hasta los años 90 en que el concepto de RSE –y la utilización de ese nombre- comienzan a cobrar protagonismo dentro la sociedad global. Esta profundización y tendencia creciente se debe al impulso de organismos internacionales y grupos sectoriales que han promovido la creación de códigos de conducta, directrices, normas y otros instrumentos para la implementación de la RSE como una estrategia de negocios integral y a largo plazo, que busca convertir a la empresa en un actor que promueva el desarrollo sostenible de su localidad, país y región.
Sin embargo existen evidencias de que muy temprano en la historia que ya se hablaba de responsabilidad con la sociedad vinculada este tema al empresario y no a la empresa. Es así como Howard Bowen[3]  en 1953 hablaba de la “Responsabilidad Social del hombre de negocios”, lo cual y a pesar de que habla sobre la relación entre la empresa y la sociedad y define, tal vez por primera vez, algo que pudiera parecerse a  la responsabilidad social como “las obligaciones de los empresarios para impulsar políticas corporativas para tomar decisiones o para seguir líneas de acción que son deseables en términos de los objetivos y valores de la sociedad”. A mi entender por su connotación pareciera estar más vinculado con el desarrollo e involucramiento con la comunidad o sociedad, es decir con la “acción social”,  más que con la RSE (entendiendo la RSE como la definiremos más adelante).
Desde el año 2005  y a raíz del comienzo de la discusión de la ISO 26000 comienza a hablarse de la responsabilidad social aplicable a todo tipo de organizaciones con la incorporación de actores como consumidores, universidades, consultores, trabajadores. ONGs  y otros; denominándose todos los actores como stakeholders o grupos de interés y deja de ser RSE o RSC para convertirse en RS[4].
Si bien las palabras caridad y filantropía tienden a confundirse,  la filantropía según la real academia de la lengua  se define como “el amor al género  humano”, a lo cual Wilkipedia agrega: “y a todo lo que a la humanidad respecta, particularmente en una forma constructiva expresada en la ayuda desinteresada a los demás”.
Mientras que caridad, según la RAE tiene varios significados, asociados a la religión,  y en forma general, “Limosna que se da, o auxilio que se presta a los necesitados”.
En cambio, la Responsabilidad Social[5] es responsabilidad de una organización  ante los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan en la sociedad y el medio ambiente, mediante un comportamiento ético y transparente que:
  • contribuya al desarrollo sostenible incluyendo la salud y el bienestar de la sociedad;
  • tome en consideración las expectativas de sus partes interesadas  cumpla con la legislación aplicable y sea coherente con la normativa internacional de comportamiento y
  • esté integrada en toda la organización y se lleve a la práctica en sus relaciones
Y si transpolamos el término a la Responsabilidad Social individual, ésta no es más que la conducta ética del ciudadano para consigo mismo y con su entorno, y va mucho más allá del cumplimiento de las obligaciones legales, está relacionada con nuestra actitud en el hogar, con nosotros mismos, con nuestra familia, con nuestros amigos, con el ambiente, con el trabajo, con nuestros vecinos y con la sociedad. 
Lo cual quiere decir que la filantropía, pudiera ser parte de la responsabilidad social individual, y como menciona la ISO 26000  “no se debe confundir la filantropía con la responsabilidad social por cuanto las actividades filantrópicas por sí mismas no consiguen el objetivo de integrar la responsabilidad social en la organización y no forma parte de la estrategia de la organización”.   Además cita: “La filantropía (entendida en este contexto como aportaciones a causas caritativas) puede tener un impacto positivo en la sociedad. Sin embargo, no debería ser utilizada por una organización como sustituto de la integración de la responsabilidad social en la organización”.
Más aun considerando las 7 materias fundamentales de la ISO 26000, y relacionándolas con la responsabilidad social individual ¿podríamos decir que estas personas mencionadas por la Revista Fortune, con actividades filantrópicas reconocidas mundialmente,  cumplen con las 7 materias fundamentales de la responsabilidad social?

¿Respetan los derechos humanos de sus semejantes, bien sea de los  trabajadores de sus empresas, organizaciones que lideran o países que gobiernan?
¿Tienen prácticas laborales justas para sus trabajadores, incluyendo las empresas que operan en países desarrollados?
¿Respetan el medio ambiente en sus operaciones?

¿Nunca han cometido abusos en sus prácticas justas de negocio, o han sido objeto de corrupción?
¿Respetan a sus consumidores, usuarios o administrados?

¿Cooperan con las comunidades y sociedades en las cuales operan y un poco más allá, cooperando a superar la pobreza en su país, región o el mundo?
Si solo cumplen con algunos de estas materias fundamentales  y en especial con esta última,  pudiéramos decir que en algunos casos serian filántropos,   pero no me atrevería a decir que son personas responsables  y mucho menos en algunos casos mencionados en el mismo artículo.
Sé que este articulo va a traer cola y generará puntos divergentes de discusión pero me encanta servir de “inspiración” a que aquellos que se niegan a aceptar que la RSE,  si no se termina de entender quedara como un cuento más de la historia, y que como siempre encontraran en éste, una forma de surgir entre las cenizas como el ave fénix.
Ing. Perla Puterman S.
@FRSIberoamerica


[1] No podía dejar de hacer mención a estos temas
[2] No menciono acción social porque ya ese seria tema de otra disertación

[3] Cabe destacar que ya en el año 2009 Antonio Vives escribió un artículo haciendo referencia a este autor y a este libro.¿Qué hay de nuevo bajo el sol en responsabilidad empresarial?

[4] Howard Bowen mencionaba en su libro que “Las decisiones del empresario lo afectan no solamente a él, sus accionistas y sus trabajadores o sus clientes, afectan las vidas y destinos de todos nosotros”. 
[5] Según la ISO 26000:2010

sábado, 7 de febrero de 2015

Aniversario del Foro Iberoamericano de Responsabilidad Social


Con mucho orgullo les informo que el Foro Iberoamericano de Responsabilidad Social ha llegado a 10 años de existencia,  momento ideal para fortalecerlo y profundizarlo ante las nuevas realidades tanto de los medios como del tema que nos ha mantenido comunicados.

Como anécdota, recuerdo como fui tocando las puertas de mis amigos y con un trabajo de hormiguita,  fue así que logre inscribir a los primeros miembros del foro, a quienes quiero hoy agradecer por haber creído y apoyado esta iniciativa, Italo Pizolante, Suzan  de Matteo,  Bolivia Bocaranda, Margarita Montero,  Luis Eduardo Niño, el padre Armando Janssens,  y Corina Mondolfi, de Venezuela, Ernesto Bâtchtold de México, Luis Trama de Argentina, Jesús López de España, y Roberto Solarte de Colombia. Hoy día contamos, con 176 miembros de: Argentina, Bolivia, Brasil. Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, Francia, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y por supuesto Venezuela.

Otra anécdota para recordar en estos 10 años son los debates que se generaban en el Foro, lo cual en más de una oportunidad hizo que creáramos subgrupos de discusión, por la cantidad de correos enviados lo cual me obligo a emitir las reglas del Foro, el 09 de marzo del 2006 y colocar un filtro de aprobación y la eliminación de correos personales o que no fueran del interés general.

Por el Foro han pasado y la mayoría sigue estando las personalidades más destacas en RSE en Iberoamérica, como son: Antonio Vives, Baltazar Caravedo, Bernardo Kliksberg, Charo Méndez, François Vallaeys, Italo Pizzolante, Jorge Villalobos,  Josep Lozano y Víctor Guédez.

Desde entonces son muchos los avances y las contribuciones de los miembros,  lo cual ha permitido que  posicionáramos  al Foro  con identidad propia, como referente a nivel Iberoamericano en materia de responsabilidad social. Igualmente y gracias a ustedes, hemos logrado tener presencia en medios de difusión como son Diario Responsable, de España, IARSE  de Argentina, Alianza Social de Venamcham de Venezuela, Expok de México, Revista RSE Venezuela y en eventos relevantes sobre RSE como es el de  CEMEFI en México y Perspectivas Sociales de Alianza Social de Venamcham  y también ha servido de inspiración para la creación del #RSEchat, sitio de encuentro en twitter.

A la luz de este aniversario, quiero hacer un reconocimiento a los integrantes del Foro  por su participación y contribución a la Responsabilidad Social en  estos 10 años.


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Rescatemos la RS

El tema de la Responsabilidad Social (RSE. RS o RSC) como lo quieran llamar, ha sido cuestionado recientemente, unos han dicho que está dormida, desviada, otros que está agotada (entre ellos yo), otros que hay que crear más leyes en la materia, otros que hay que resetearla o repensarla.

Los optimistas, como por ejemplo, Juan José Almagro en una oportunidad nos hablaba del Renacer de la RSE, y en otra de la primavera de la RSE.
Los críticos (porque no creo que haya pesimistas en este tema, sino personas que creen en la RSE pero que están o estamos desencantadas y a la vez esperanzadas en un cambio), dicen estar decepcionados (como el Diputado Jáuregui), otros que esta adormecida (como Carmen Martí).
Los dramáticos como Rosa Alonso, con “Esto de la RSE explotará”. o Xavier Agullò quien expresó recientemente: “Con el tiempo pues he llegado a una única conclusión: la RSC ha muerto”. 

El escéptico como Jordi Jauma,  Director de Diario Responsable, quien irónicamente nos dice: “A la RSE le pasa como a la Religión católica. Muchos bautizados pero pocos practicantes reales”.
O los súper críticos como Antonio Vives con su “Mirada crítica a la Responsabilidad Social en Iberoamérica, quien por una parte nos habla del progreso que ha tenido la RSE, en su artículo, ¿De quién es la culpa que la RSE este dónde está?,  y por otra, cita en su reciente artículo (07/12/2014): : La RSE en América Latina

 “La verdadera RSE se distorsiona y se adapta en función del entorno en que la empresa actúa”.
Todos estos artículos de interés generaron una matriz de opinión en twitter y redes sociales, animándome a convertirlo en punto de debate en el #RSEchat, del pasado miércoles 10 de diciembre, titulado: ¿Se agotó la RSE?
En esta oportunidad, tuvimos como invitado especial  a Juan José Almagro quien desde finales de abril del año pasado es presidente de DIRSE, la Asociación Española de Directivos de la RSE y vicepresidente de Unicef España.

Contamos con una nutrida asistencia de expertos, amantes  y curiosos de la responsabilidad  social de diferentes países tales como: Argentina, Chile, Colombia, España, México, Perú, y Venezuela.  En esta oportunidad con nuevos miembros al RSEchat y con aportes valiosísimos.

Durante el #RSEchat surgieron una serie de inquietudes, entre las cuales podemos resumir:

·         Nuestros esfuerzos  de  RSE deben estar sustentados en la confianza, credibilidad y transparencia, pero no todos lo entienden así. La confianza se gana trabajando con excelencia y con gran apertura al diálogo con grupos de interés.  Para ello el diálogo multistakeholder es vital para conocer las perspectivas de todos estos colectivos, y así ponerlas  en marcha
·         Hay que volver a la exigibilidad y abjurar de la voluntariedad. La RS es un  derecho y como tantos otros puede ser demandado con energía
·         Debe retomarse RSE como una fuerza motivadora de cambios, de integración y sinergias para alcanzar las metas del desarrollo sostenible
·         Los valores, son deberes morales y no son exigibles. Demandar RSE es algo imperativo y necesario. Al no entenderse que ética y valores son indispensables se nos presenta el divorcio que hoy vemos entre palabras y acción...Muchos se dicen comprometidos con los cambios RSE, pero tal compromiso no pasa de ser una simple declaración de buena voluntad
·         A veces se espera que las organizaciones cambien y se olvida que son las personas las que deben cambiar Los ciudadanos están cansados de palabras bonitas. La corrupción y otras han puesto en primera línea la RSE, no obstante más que la corrupción,  es la sensación de que muchas empresas, y muchos ciudadanos, no han  sido coherentes
·         Quizás una de las razones de la decepción con la RSE, es la brecha que existe entre lo que se hace  y lo que se dice que se hace, contrario a lo que decía Seneca: di lo que debes y haz lo que dices.  Ese es el paradigma olvidado de la coherencia y en vez de decir lo que conviene y hacer lo que se quiere. Hay que emular a Séneca
·         La RSE para las empresas debería no sólo estar incluida en su estrategia, sino formar parte de su propósito empresarial. No es hora de buenas prácticas de RSE , es hora de modelos de negocio, de cultura empresarial, de cotidianeidad responsable
·         La RSE no está agotada, puede que cansada porque, como escribe Ángel González, seguramente” nos hicimos” demasiadas ilusiones. La RSE no se agota si se fijan  metas más manejables, más realistas y menos remotas para que los stakeholders se vean reflejados
·         Más que cansada la RSE la sienten algunos 'desviada'. Muchos indicadores, nuevos 'expertos' y pocas metas 'concretas'. Hay un punto en el cual,  los indicadores se convierten en desviadores y lo que necesitamos es más acción directa y contundente en RSE
·         La RSE no está agotada, “hemos” agotado los tópicos. Ahora toca poner los pies en la tierra y trabajar en la renovación de los procesos
·         Hay que repensar la  RSE para ello se debe  articular, construcción colectiva, escucha activa, transparencia, reconocer errores, remediar y comunicar mejor. No es nada de lo no se haya ya planteado, pero hay que aterrizarlo.  Ser responsable es hacerse cargo de las acciones. La duda es si hace falta dar nombre a algo para que tenga entidad cuando abarca tanto y que cada uno de sus componentes ya tiene nombre
·         Sin duda todos” nos equivocamos”, reconocerlo y remediarlo es aprendizaje que también hace a RSE. Hay que repensar la RSE y para ello hay que aprender de experiencias, considerar los  contextos, y los cambios sociales y no tratar de reinventar la rueda, es un tema de formación y conciencia
·         Otro gran problema es aún el conocimiento: ¿cómo va a reclamar el ciudadano algo que no sabe ni lo que es? Cansada no se sabe...pero oculta sí. De nada  vale imponer, sino se divulgan los beneficios de ser responsables.
·         La RSE está más bien pérdida entre teóricos y demagogos.  Son  más hablando de ella que entidades practicando. Es un mal común. Definitivamente es hora de acción, de sumar para crecer... es hora de hacer
·         Con más acción y menos análisis podemos crear una responsabilidad social más activa. Lo bueno se contagia y el ejemplo enseña. Muchos de los problemas de la  RSE están en la mala comprensión de los conceptos, la comunicación y accionar poco ético de algunos de  sus promotores.

Todo lo anterior nos indica que: esté dormida, aletargada, en reposo, anestesiada o en  penitencia o lo que sea, hay que hacer algo para rescatar el significado de la RSE, y ese algo depende de nosotros, cuando digo nosotros, no solo me refiero a ustedes y a mí, me refiero a  todos aquellos que de una u otra forma tenemos un rol en el tema, bien sea como consumidores, como empresarios, como consultores, proveedores, clientes o simples ciudadanos.

Y termino con lo dicho por Almagro, “debemos ser capaces de resetearnos y de resetear las empresas y las instituciones. Sin RS no hay futuro”

Ing. Perla Puterman S.
@FRSIberoamerica



martes, 25 de noviembre de 2014

¿Se agotó la RSE?


Muchos se estarán preguntando, en que estaré metida que tengo varios meses con  bajo perfil en el tema de Responsabilidad Social, algunos me preguntan si estoy bien de salud, otros me preguntan si estoy enojada y la verdad, es que sí, ESTOY ENOJADA y MUY ENOJADA, pero no con nadie en especial sino  con la RSE, o mejor dicho con la connotación que le están dando a la RSE, y parece que no soy la única, ya decía el Diputado Ramón Jáuregui en un artículo publicado en Diario Responsable, “Hoy debo decir que estoy bastante decepcionado.  La confusión conceptual entre RSE y acción social es general y, desgraciadamente, no para de crecer; la difusión social de la idea sigue siendo muy baja en la población, y sigue habiendo una formación insuficiente y una baja concienciación en los dirigentes de las empresas”.

En mi caso, cada vez me sorprendo más cuando recibo las noticias de Google de RSE, y veo cosas como estas:

·         Presupuesto chucuto /refiriéndose al presupuesto de una Universidad, para los que no son venezolanos “chucuto en el argot popular y ordinario a mi entender, significa insuficiente
·         Niña regaló heroína a sus amigos pensando que eran dulces
·         59% se han incrementado accidentes en vías de Miranda 
·         Fugan 32 presos de comisaría argentina, siete recapturados 

Entre otros tantos que prefiero no citarlos porque llenaría un libro de noticias...

Por otra parte, cada vez me impacta más la irresponsabilidad de algunas empresas  en sus publicidades, por ejemplo:

·         Una marca archiconocida que “comparte valor” que a través de un te incita a mentir a los jóvenes, claro, después de tomar el famoso “tea”
·         Una fábrica de juguetes que distorsiona el castellano de los niños cambiando palabras como cuidado por “cuidao”, entre otras
·         Una cadena conocida de comida rápida que aplaude las mordidas de Suarez
·         Un restaurante de comida gourmet venezolana te incita a faltarte el respeto a tu novia, con el cuento de “déjate tentar”
·         Unos zapatos deportivos que incitan a adolescentes al sexo
·         Y otras tantas mas……

Si hablamos de las instituciones, algunas no han terminado de entender que hay que SUMAR RSE y no RESTAR RSE y que si establecieran alianzas en vez de competir, lograrían mejores resultados.

Las empresas que siguen creyendo que la Responsabilidad Social es caridad o solo filantropía, y algunos expertos que sostienen que la RSE es dar lo que sobra a fin de año…

Si hablamos de consultores que se denominan “expertos en RSE”, (de repente por haber leído uno que otro libro y porque no, la ISO 26000) o por haber asistido a una o dos reuniones para el estudio de dicha norma, se han convertidos en “Gurús” de la RSE y están dando asesorías o dictando cátedras.
Y si hablamos de términos, todavía en pleno siglo XXI, existe la competencia entre valor compartido (que todavía no se con quién), sostenibilidad, valor social, ética, sustentabilidad, reputación corporativa, acción social  y  pare de contar.

Para mi…que no han entendido todavía que es la Responsabilidad Social.

Las empresas de servicio, muchas de ellas con “acciones” de responsabilidad social, y en especial los hoteles, líneas aéreas y afines, no han entendido todavía la simple frase de “satisfacción al cliente”;  si los criticas porque ofrecen un pésimo servicio, resulta que tu eres el que tienes el problema…no ellos...y tantos ejemplos mas...

Luego está la famosa ISO 26000 Guía de Responsabilidad Social,  que parecía iba a ser la guinda de la torta, e iba a consolidar el tema de responsabilidad social en el mundo, pero finalmente, como se predijo, resulto demasiado complicada, y  como es solo una recomendación,  decepcionó a aquellos que pensaban generar un negocio nuevo en la certificación, no obstante hubo algunos que aprovecharon el tema para sacar su propia norma certificable “y que” basada en la ISO 26000 (y yo insisto, como basarse una norma certificable en una guía), en fin….negocio es negocio..

Por cierto que la ISO está desarrollando una nueva Guía sobre procura responsable,  espero que no sea una nueva forma de convertir la RSE en un tema certificable…

Los gobiernos, ante su incompetencia para afrontar temas que son de su entera competencia, como es el caso de la salud y educación primordialmente, ven a la RSE como la salida a su ineficiencia tratando de hacer obligatorio un tema totalmente voluntario con el agravante de que algunos todavía piensan en la necesidad de la obligatoriedad de la RSE.

Los Derechos humanos y las practicas laborales, …bien gracias, todavía en el siglo XXI leemos y escuchamos casos de situaciones de esclavitud, recientemente en twitter  Pilar Bernardo,  publicó el Índice Global de esclavitud del 2014, y las cifras son alarmantes, solo con ver las fotos provoca ponerse a llorar, según este informe, se estima que existen 35,8 millones personas en situación de esclavitud moderna a nivel mundial, muchos de ellos en cinco países: India, China , Pakistán, Uzbekistán y Rusia. 
 
Si hablamos de igualdad de la mujer, basta con leer el último artículo de  Shumpeter en The Economist  reseñado por Antonio Vives en twitter para darnos cuenta que si en los países  mas desarrollos no existe igualdad, que podemos esperar para nuestros países y mucho menos para aquellos donde la mujer aun vive en condiciones de esclavitud.

En ambiente, triste, muy triste ver como el mundo se está deteriorando por la negligencia del ser humano. Les recomiendo que se den un paseo por cualquiera de las páginas de Organizaciones no gubernamentales que defienden el medio ambiente tales como GREENPEACE o leer artículos como estos: China: la contaminación hace irrespirable el aire de Beijing.

Y es aquí como siempre, que yo me pregunto...Si todo esto está pasando en el mundo…

¿Dónde está la Responsabilidad Social de las Organizaciones?

¿Sera que se agoto la RSE?

Ing. Perla Puterman S.

 @FRSIberoamerica

sábado, 17 de mayo de 2014

¿Una guía para el uso fácil de la ISO 26000?








Pareciera una utopía, partiendo del hecho de que es la Norma más larga y compleja jamás aprobada por la ISO (tiene más de 100 página y  alrededor de 480 recomendaciones)…

Aplicar de forma fácil la Norma,  ¿pero…por dónde empezar?








Cuando su autor, Guido Guertler, gran amigo, colaborador y colega en el proceso de la ISO 26000 me hablo de esta idea, y me pidió que la tradujera, me pareció como irrealizable, la pregunta que me hice fue…. ¿cómo comenzar a aplicar esta Norma de lineamientos de una manera fácil  a cualquier organización sin importar su tamaño, tipo y localización?---, vaya menuda empresa.

No obstante, cuando comencé a leer la Guía, para traducirla, la misma me fue llevando de una forma sencilla y fácil tal y como lo dice su introducción:
“Usted puede hacer la diferencia, siguiendo las recomendaciones de este libro.  Su orientación a lo   relevante  y  su enfoque a los objetivos,  resulta  muy eficiente por lo que le ahorrará una gran cantidad de tiempo y dinero.
Proporciona   muchos consejos prácticos y una serie de herramientas fáciles de usar  para la identificación y el manejo de aquellos asuntos en los cuales su organización puede contribuir al desarrollo de la sociedad.
Describe formas y métodos para establecer prioridades y como comunicar los resultados de su auto-análisis,  a todas las partes, dentro y fuera de su organización.
Le empoderara para actuar en forma autónoma,  confiable y responsable”.
El libro se basa en la  característica  clave de la Norma ISO 26000 que es la de brindar orientaciones, cómo seleccionar la adecuada y  cómo demostrar un  compromiso.  Es breve y concreto, y ayuda a evitar esfuerzos y costos innecesarios.  
Además, contiene explicaciones claras y sencillas y proporciona ejemplos útiles (desde una panadería hasta una multinacional)  y herramientas (la herramienta de asuntos de la 26K  y la  "Signifimat"), que ofrecen una visión práctica y una asistencia útil, en especial, a aquellos que quizás no tienen los recursos organizacionales de las organizaciones muy grandes, pero que, sin embargo, desean sinceramente adaptar las orientaciones de la norma ISO 26000 e incrementar su responsabilidad social.
¿Cómo usar la guía fácil?
  •    Familiarícese  con el contenido de la Norma ISO 26000  
  •  Obtenga  una orientación sólida con las herramientas de aplicación práctica contenidas en el libro, y tome su decisión
  •  Ahorre tiempo y dinero usando las herramientas disponibles en la  publicación
  • Determine su propio camino a seguir
  •  Aproveche  la oportunidad para empezar, y
  •  Siéntase orgulloso de su camino y comuníquelo, ¡nadie sabe de su organización mejor que usted mismo!


www.ace26k.com